LECTURAS
- Miq 5, 1-4a. Dé a luz la que debe dar a luz.
o bien: Rom 8, 28-30. A los que Dios había conocido de antemano los
predestinó.
- Sal 12. R. Desbordo de gozo con el Señor.
- Mt 1, 1-16. 18-23. La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo.
"La que debe dar a luz" profetizó Miqueas (Miq 5, 1 - 4a) y el cristianismo leyó la profecía en relación a lo que habían visto y creído, a su señor Jesucristo. Aquella que debía dar a luz, la "bienaventurada" porque creyó y colaboró con su vida para que se cumpliera lo prometido, es para la Iglesia el eslabón necesario que une a Cristo con la fe de Israel. Pero, también es la Virgen María la que, transmitiendo a su hijo bendito las promesas de la Palabra de Dios, facilitará que se hagan realidad en Jesús yendo más allá de los límites del pueblo de Israel para alcanzar a toda la humanidad.
Aquí, en Albacete, a la que nos precede por su fidelidad y nos conecta con el cumplimiento de la promesa, su Hijo Jesucristo, la veneramos como la Virgen de los Llanos. Tiene su historia, que se remonta al siglo XIII, tiene su imagen -o imágenes, que en eso es peculiar su tradición-, sus costumbres populares y sus devociones vinculadas a una feria agrícola, a un pueblo que en su nombre se reúne y festeja ser pueblo y ser Iglesia de Albacete. Pero, todo lo que el tiempo ha precipitado en la relación de esta tierra con la Virgen de los Llanos, hoy debe prolongarse en la pasión por el Evangelio, la comunión con el proyecto de Cristo para llegar a ser una humanidad nueva, la fraternidad que adelanta en el presente lo que sólo en el futuro de Dios será plena realidad. Por eso, a nuestra Señora de los Llanos, "señora de la sombra y la luz", le pedimos que sostenga y estimule la hora presente de la evangelización para esta Iglesia que la tiene por patrona, madre y estrella de la vida cristiana albaceteña.

No hay comentarios:
Publicar un comentario