SANTO DOMINGO DE GUZMÁN
domingo, 5 de abril de 2026
PASCUA DE RESURRECCIÓN
COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: MISTERIO DE ESPERANZA
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: NUEVA VIDA
sábado, 4 de abril de 2026
SÁBADO SANTO DE LA SEPULTURA DEL SEÑOR
viernes, 3 de abril de 2026
VIERNES SANTO. COLECTA DE LOS SANTOS LUGARES
LECTURAS
- Is 52, 13 — 53, 12. Él fue traspasado por nuestras rebeliones (Cuarto
cántico del Siervo del Señor)
- Sal 30. R. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.
- Heb 4, 14-16; 5, 7-9. Aprendió a obedecer; y se convirtió, para todos los
que lo obedecen, en autor de salvación.
- Jn 18, 1 — 19, 42. Pasión de nuestro Señor Jesucristo.
La muerte, incluida la de Jesús, siempre es un corte con el tiempo y los sentidos, de la existencia que nosotros podamos percibir y sentir como nuestra. La muerte suspende el orden de las causas y consecuencias, de las horas y las sensaciones, se impone un silencio a todas las palabras y una ausencia de todas las emociones. La muerte, también para Jesús, pone precio a la vida y la deja toda ella bajo el velo de lo que está fuera de nuestra decisión y voluntad. En la muerte estamos sólo en manos de Dios. Por eso, el que vivió siempre en sus manos, sabe que la muerte no interrumpe, no puede cortar el hilo que nos une a Dios, el afecto que nos tiene y por el que, las más de las veces sin ser conscientes de ello, hemos vivido en realidad, solo por su amor. Jesús muere dirigiéndose a Dios, con el tono angustiado del que lo echa de menos, o con la expresión de quien siempre se ha sabido en sus manos. Pero, la muerte en la cruz de Jesucristo no es un accidente fortuito, ni una mera consecuencia de la injusticia que genera el pecado humano, del extravío de prescindir de Dios y su deseo de bien para todos. Sino que culmina con su lógica aplastante, todo el proyecto de vida Jesús asumió en el desierto, por el que se puso de parte del amor y la misericordia y en contra de la violencia y el odio. Si no hubieran sido los romanos, si no hubieran participado los sacerdotes, habrían sido los herodianos, o los zelotes, o el mismo pueblo que aquí aplaude al profeta bondadoso y allí pide su cabeza, porque tanto bien y verdad acaban por incomodar e interpelan la hipocresía y cobardía con las que vivimos a ras de nuestras propias limitaciones y conveniencias. No, no se trata de que Dios exija una vida como chivo expiatorio, es que sin compromiso y sacrificio malamente se puede uno oponer al mal y plantarle cara a la injusticia y el poder. Y así, la muerte del Señor, voluntariamente aceptada desde el momento en que dijo no a las seductoras propuestas del maligno, señala al mismo tiempo, hasta donde está Dios dispuesto a llegar para decirnos que ni la muerte puede separarnos de Él; y hasta donde podría llegar la afirmación de don de la vida si estuviéramos dispuestos a vivirla con generosidad y compasión, tal que hermanos con sus hermanos, del modo en que viven sus vidas los padres por los hijos, los enamorados con sus parejas, y todos con los que formamos parte de esta misma y única familia que es la humanidad.
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: VIA CRUCIS DEL MUNDO CONTEMPORÁNEO
martes, 31 de marzo de 2026
JUEVES SANTO. DÍA DEL AMOR FRATERNO
LECTURAS
- Ex 12, 1-8. 11-14. Prescripciones sobre la cena pascual.
- Sal 115. R. El cáliz de la bendición es comunión de la sangre de Cristo.
- 1 Cor 11, 23-26. Cada vez que coméis y bebéis, proclamáis la muerte
del Señor.
- Jn 13, 1-15. Los amó hasta el extremo.
En el desierto de las tentaciones, como en el desierto del Éxodo, Jesús al igual que Israel, es conducido para pasar (que es lo que quiere decir "Pascua") de una vida cerrada sobre nosotros mismos a la plena conexión con la vida de Dios y sus motivaciones: el amor, la comunion, el perdón, el amor. Y en la Última Cena, tanto en san Pablo como los sinópticos, esta pascua de la vida auto referencial a la existencia ofrecida y compartida se significa en el gesto eucarístico del pan y del vino. Sin dicho gesto, pero con la misma intención, el evangelio según san Juan expresa que el camino que conduce a Dios pasa por la entrega y la generosidad. Pero aquí son el lavatorio de pies y el mandato del amor fraterno los que explicitan la moral fraterna que puede estar a la altura de la propia vida entregada de Cristo. Por eso sería mancillar la excelencia del sentido eucarístico separarla de la caridad y la solidaridad, vivirla al margen del compromiso comunitario con los hermanos que nos necesitan. La cena del señor que conmemora la Eucaristía es siempre caridad, la que Cristo tiene con nosotros, la que nosotros le debemos al hermano, la caridad con la que Dios nos admite en su íntima comunión de amor y vida plena.
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: LAVAR LOS PIES
domingo, 22 de marzo de 2026
29 DE MARZO: DOMINGO DE RAMOS
LECTURAS
- Mt 21, 1-11. Bendito el que viene en nombre del Señor.
- Is 50, 4-7. No escondí el rostro ante ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado.
- Sal 21. R. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
- Flp 2, 6-11. Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó sobre todo.
- Mt 26, 14 — 27, 66. Pasión de nuestro Señor Jesucristo.
Ernest Renan (1823 - 1892) fue el primero de los autores modernos que postuló como lo más probable el robo del cadáver de Jesús. También en su pasión, más si cabe en la pasión de Cristo, el evangelista escriturista escucha a los profetas (Jonás, Isaías, Jeremías, Zacarías), cita los salmos (Sal 22 y 69) y escuchándolos rememora y relata los hechos de aquella Pascua en Jerusalén. Por lo pronto, Mateo no pierde de vista la proyección universal de esa historia, que empieza por Israel pero que los profetas han ido abriendo hasta convertirla en argumento para toda la humanidad, y así, frente a la defección de los discípulos, el centurión confesante proclama que Cristo es verdad para todos los que la quieran acoger. Lo que en su relato de la infancia fueron los magos de oriente, aquí lo significa el soldado romano que confiesa su fe en Jesucisto como el Hijo de Dios. Y además, con cierta injusticia histórica, refuerza la carga de la prueba de la responsabilidad judía en la muerte de Jesús (“caiga su sangre sobre nosotros”) pero de este modo también amplía su destino fuera de las fronteras del judaísmo.
Una pasión, esta de Mateo, que atenúa en algunos aspectos la desnuda concisión de Marcos, sortea el efecto historicista de Lucas, no llega al carácter glorioso de Juan, pero logra una sólida continuidad tanto con la Sagrada Escritura anterior, leída en su tensión hacia Cristo, como con el resto del propio relato evangélico mateano. Una pasión que nos invita a no dejar en el pasado, ni del Antiguo ni del Nuevo Testamento, la narración de una muerte que será vida porque es asumida en coherencia con una vida que siempre miró más allá de todas las muertes, la del pecado, la del sufrimiento, la del egoísmo, la de la hipocresía, incluso la muerte de una letra que, sin espíritu, no solo está muerta, sino que mata.
LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: CAMINO CONTIGO
COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: SEGUIR A JESÚS CONDUCE A LA CRUZ
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: HOSANNA - CRUCIFÍCALO
HOJA DOMINICAL DIOCESANA
jueves, 19 de marzo de 2026
DOMINGO 22 DE MARZO: V DE CUARESMA (CICLO A)
VIA CRUCIS DIOCESANO: 22 DE MARZO, CORTES
LECTURAS
- Ez 37, 12-14. Pondré mi espíritu en vosotros y viviréis.
- Sal 129. R. Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa.
- Rom 8, 8-11. El Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos
habita en vosotros.
- Jn 11, 1-45. Yo soy la resurrección y la vida.
El papel que desempeña la Transfiguración en los sinópticos, como transición entre la misión en Galilea y el camino hacia la pasión y muerte en Jerusalén, lo cumple en el evangelio de Juan el milagro de la resurrección de Lázaro. El relato deja sobradas pistas de que la muerte que en realidad está en juego es la del propio Jesús. Si Lázaro irá de la muerte a la vida, por medio de la acción de su amigo y maestro, Él, que es la resurrección, irá de la vida a la vida que ya no muere. Es el trayecto de la misión reveladora del que es Palabra hecha carne, al cumplimiento de lo revelado en su propia muerte y resurrección. Y la vuelta a la vida de Lázaro, fe mediante de sus hermanas, en un contexto de oposición (la de los judíos) que hace real la amenaza de la propia muerte de Jesús, hace de umbral, de marco que resalta el camino imparable del Señor hacia la vida definitiva. Pero, de cara a la pedagogía espiritual que el Maestro quiere desplegar con sus discípulos, es decir, con nosotros, la fe que media entre la muerte y el milagro que abre la tumba del querido amigo muerto ya cuatro días, se convierte en la experimentación misma de la vida que ya es victoria sobre la muerte.
LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA. LA NUEVA VIDA PARA CRISTO
COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: NUESTROS MUERTOS ESTÁ VIVOS
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: LA LUZ DE LA AMISTAD
HOJA DOMINICAL DIOCESANA
lunes, 16 de marzo de 2026
19 DE MARZO: SAN JOSÉ
Para darle una mayor resonancia, el Día del Seminario, que siempre se ha celebrado en la fiesta de San José, lo celebramos este año el domingo que viene, 22 de marzo. Pero sigue siendo pertinente encontrar en el esposo de la Virgen María un referente vocacional y reflexionar sobre la vocación sacerdotal a la luz del papel de san José en la vida de Jesús. Por eso, creemos que es de notable actualidad el comentario que para este mismo día, pero del año 1992 hiciera el recordado Fernando Parra en la Hoja Dominical del Arciprestazgo de la Purísima (el 2 de Albacete). Lo que se dice del sacerdote cuadra con el ejemplo de protección, servicio y obediencia a la voluntad de Dios que San José encarnó de un modo igualmente ministerial: con humildad, como parte del Pueblo de Dios y con vistas a un bien mayor que la propia gloria, que siempre es vanagloria.
LECTURAS
- 2 Sam 7, 4-5a. 12-14a. 16. El Señor Dios le dará el trono de David, su
padre (Lc 1, 32).
- Sal 88. R. Su linaje será perpetuo.
- Rom 4, 13. 16-18. 22. Apoyado en la esperanza, creyó contra toda es
peranza.
- Lc 1, 16. 18-21. 24a
SACERDOTESLlamados de Dios, pero no caídos del cielo sino nacidos en la tierra de la comunidad creyente.
En el seno cálido de un pueblo que cree y espera, que tiene necesidad de alimentar y vivir su fe, se van gestando unas pobres vidas que luego tendrán que animar y sostener la fe de quien les ha dado la vida: "cuando tú te conviertas, afianza la fe de tus hermanos".
Elegidos entre los hombres, pero no desgajados de su inicial vocación de personas y bautizados, tendrán que ir tejiendo su construcción personal desde una incondicional entrega a Cristo en la dimensión única del servicio y del testimonio. Sellados por el sacramento del Orden, pero no liberados de su humana debilidad, tendrán que ser portadores de la fuerza de Dios en favor de todos los débiles.
Anunciadores convencidos de valores evangélicos, pero no enemigos de un mundo destinado a ser reflejo del Reino de Dios.
Proclamando la palabra, construyendo la comunidad, transmitiendo el perdón y la recon-ciliación, defendiendo la justicia y los derechos de los más pobres, representando al pueblo en el culto y alabanza a Dios, los sacerdotes simplemente caminan en medio de su comunidad de fe, no para clericalizarla, sino para que toda ella refleje el auténtico rostro de la Iglesia de Cristo.FERNANDO PARRA (+ 2003)
PASCUA DE RESURRECCIÓN
La tumba vacía y las apariciones del resucitado son los dos registros que emplean los evangelios para confesar que Cristo está vivo para s...











