domingo, 22 de marzo de 2026

29 DE MARZO: DOMINGO DE RAMOS

Los evangelios, en consonancia con el testimonium flavianum, dan cuenta de que Jesús, en su misión pública llegó a sucitar el interés de la población de su tiempo. Es cierto que también nos van adelantando reacciones contrarias al maestro de Nazaret y hasta muestras de un rechazo violento en su propio pueblo. Este último baño de multitudes, después la muchedumbre le rodeará pero con ánimo contrario, culmina y pone fin a esa vertiente exitosa, para dar paso a otra culminación que, sin embargo no supondrá el final de la causa de Jesucristo, sino el principio de su expansión en el espacio, el tiempo y la trascendencia que marca la resurrección. Además de la entrada triunfante en Jerusalén, quiere la Iglesia que el Domingo de Ramos sea también de Pasión y se proclamará en la versión de Mateo. Muy afin a la de sus compañeros sinópticos, pero con sus variantes, como el sueño de la mujer de Pilatos y el lavatorio de manos con el que Mateo quiere exculpar al actor romano de la muerte de Jesús e inculpar de manera exclusiva a las autoridades judías. También es propia de Mateo la petición de una guardia en la tumba de Jesús, que le servirá para apuntalar su refutación de la especie sobre el robo del cuerpo de Jesús. 

LECTURAS

  • Mt 21, 1-11. Bendito el que viene en nombre del Señor.
  • Is 50, 4-7. No escondí el rostro ante ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado.
  • Sal 21. R. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
  • Flp 2, 6-11. Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó sobre todo.
  • Mt 26, 14 — 27, 66. Pasión de nuestro Señor Jesucristo.

Ernest Renan (1823 - 1892) fue el primero de los autores modernos que postuló como lo más probable el robo del cadáver de Jesús. También en su pasión, más si cabe en la pasión de Cristo, el evangelista escriturista escucha a los profetas (Jonás, Isaías, Jeremías, Zacarías), cita los salmos (Sal 22 y 69) y escuchándolos rememora y relata los hechos de aquella Pascua en Jerusalén. Por lo pronto, Mateo no pierde de vista la proyección universal de esa historia, que empieza por Israel pero que los profetas han ido abriendo hasta convertirla en argumento para toda la humanidad, y así, frente a la defección de los discípulos, el centurión confesante proclama que Cristo es verdad para todos los que la quieran acoger. Lo que en su relato de la infancia fueron los magos de oriente, aquí lo significa el soldado romano que confiesa su fe en Jesucisto como el Hijo de Dios. Y además, con cierta injusticia histórica, refuerza la carga de la prueba de la responsabilidad judía en la muerte de Jesús (“caiga su sangre sobre nosotros”) pero de este modo también amplía su destino fuera de las fronteras del judaísmo.
Una pasión, esta de Mateo, que atenúa en algunos aspectos la desnuda concisión de Marcos, sortea el efecto historicista de Lucas, no llega al carácter glorioso de Juan, pero logra una sólida continuidad tanto con la Sagrada Escritura anterior, leída en su tensión hacia Cristo, como con el resto del propio relato evangélico mateano. Una pasión que nos invita a no dejar en el pasado, ni del Antiguo ni del Nuevo Testamento, la narración de una muerte que será vida porque es asumida en coherencia con una vida que siempre miró más allá de todas las muertes, la del pecado, la del sufrimiento, la del egoísmo, la de la hipocresía, incluso la muerte de una letra que, sin espíritu, no solo está muerta, sino que mata.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA


COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA


COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO


HOJA DOMINICAL DIOCESANA



jueves, 19 de marzo de 2026

DOMINGO 22 DE MARZO: V DE CUARESMA (CICLO A)

 

El actual evangelio de Juan tiene un final añadido, Jn 21. Sin este, el cuarto evangelio, contaría con sólo siete signos, que es como aquí se denominan los milagross: las bodas de Caná (Jn 2, 1-12); la curación del hijo del funcionario en Cafarnaún (Jn 4, 43-54); la curación del paralítico en la piscina de Betesda (Jn 5, 1-18); la multiplicación de los panes y los peces (Jn 6, 1-15); la tempestad calmada (Jn 6, 16-25); la curación del ciego de nacimiento (Jn 9) y el de este domingo V de Cuaresma, la resurrección de Lázaro (Jn 11). Así, los milagros serían siete, con todo su valor simbólico. La segunda conclusión, Jn 21, añade un signo más, la pesca milagrosa. Pero si nos quedamos con la serie primitiva, la resurrección de Lázaro sería la conclusión del septenario taumatúrgico con el que Juan ilustra la naturaleza reveladora de la persona y la misión de Jesús. Y este milagro último significaba también la transición hacia la consumación de la glorificación que Dios hará de su Hijo por medio de su muerte y resurrección. Merece la pena tener en cuenta estos elementos para adentrarnos en el mensaje profundo y definitivo de la resurrección de Lázaro.

VIA CRUCIS DIOCESANO: 22 DE MARZO, CORTES

LECTURAS

  • Ez 37, 12-14. Pondré mi espíritu en vosotros y viviréis.
  • Sal 129. R. Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa. 
  • Rom 8, 8-11. El Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros.
  • Jn 11, 1-45. Yo soy la resurrección y la vida.

El papel que desempeña la Transfiguración en los sinópticos, como transición entre la misión en Galilea y el camino hacia la pasión y muerte en Jerusalén, lo cumple en el evangelio de Juan el milagro de la resurrección de Lázaro. El relato deja sobradas pistas de que la muerte que en realidad está en juego es la del propio Jesús. Si Lázaro irá de la muerte a la vida, por medio de la acción de su amigo y maestro, Él, que es la resurrección, irá de la vida a la vida que ya no muere. Es el trayecto de la misión reveladora del que es Palabra hecha carne, al cumplimiento de lo revelado en su propia muerte y resurrección. Y la vuelta a la vida de Lázaro, fe mediante de sus hermanas, en un contexto de oposición (la de los judíos) que hace real la amenaza de la  propia muerte de Jesús, hace de umbral, de marco que resalta el camino imparable del Señor hacia la vida definitiva. Pero, de cara a la pedagogía espiritual que el Maestro quiere desplegar con sus discípulos, es decir, con nosotros, la fe que media entre la muerte y el milagro que abre la tumba del querido amigo muerto ya cuatro días, se convierte en la experimentación misma de la vida que ya es victoria sobre la muerte.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA. LA NUEVA VIDA PARA CRISTO

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: NUESTROS MUERTOS ESTÁ VIVOS

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: LA LUZ DE LA AMISTAD


HOJA DOMINICAL DIOCESANA




lunes, 16 de marzo de 2026

19 DE MARZO: SAN JOSÉ


Para darle una mayor resonancia, el Día del Seminario, que siempre se ha celebrado en la fiesta de San José, lo celebramos este año el domingo que viene, 22 de marzo. Pero sigue siendo pertinente encontrar en el esposo de la Virgen María un referente vocacional y reflexionar sobre la vocación sacerdotal a la luz del papel de san José en la vida de Jesús. Por eso, creemos que es de notable actualidad el comentario que para este mismo día, pero del año 1992 hiciera el recordado Fernando Parra en la Hoja Dominical del Arciprestazgo de la Purísima (el 2 de Albacete). Lo que se dice del sacerdote cuadra con el ejemplo de protección, servicio y obediencia a la voluntad de Dios que San José encarnó de un modo igualmente ministerial: con humildad, como parte del Pueblo de Dios y con vistas a un bien mayor que la propia gloria, que siempre es vanagloria.

LECTURAS

  • 2 Sam 7, 4-5a. 12-14a. 16. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre (Lc 1, 32).
  • Sal 88. R. Su linaje será perpetuo.
  • Rom 4, 13. 16-18. 22. Apoyado en la esperanza, creyó contra toda es peranza.
  • Lc 1, 16. 18-21. 24a
SACERDOTES
Llamados de Dios, pero no caídos del cielo sino nacidos en la tierra de la comunidad creyente.
En el seno cálido de un pueblo que cree y espera, que tiene necesidad de alimentar y vivir su fe, se van gestando unas pobres vidas que luego tendrán que animar y sostener la fe de quien les ha dado la vida: "cuando tú te conviertas, afianza la fe de tus hermanos".
Elegidos entre los hombres, pero no desgajados de su inicial vocación de personas y bautizados, tendrán que ir tejiendo su construcción personal desde una incondicional entrega a Cristo en la dimensión única del servicio y del testimonio. Sellados por el sacramento del Orden, pero no liberados de su humana debilidad, tendrán que ser portadores de la fuerza de Dios en favor de todos los débiles.
Anunciadores convencidos de valores evangélicos, pero no enemigos de un mundo destinado a ser reflejo del Reino de Dios.
Proclamando la palabra, construyendo la comunidad, transmitiendo el perdón y la recon-ciliación, defendiendo la justicia y los derechos de los más pobres, representando al pueblo en el culto y alabanza a Dios, los sacerdotes simplemente caminan en medio de su comunidad de fe, no para clericalizarla, sino para que toda ella refleje el auténtico rostro de la Iglesia de Cristo.
FERNANDO PARRA (+ 2003) 


domingo, 8 de marzo de 2026

DOMINGO 15 DE MARZO: IV DE CUARESMA (CICLO A)

El milagro de la curación del ciego de nacimiento, como todos los del evangelio según san Juan, es un auténtico caleidoscopio. No en vano, el cuarto evangelio nunca habla de milagros, sino de signos, pero cada relato de estos signos (y hay ocho si contamos la pesca milagrosa del segundo final de Juan, Jn 21) es un nudo simbólico de significados entrelazados. La ceguera y la visión se relacionan con la superación de la concatenación pecado - enfermedad y con la fe que proporciona a la vez perdón y curación. Pero la fe, a su vez, hay que enmarcarla en el proceso personal de encuentro con Jesús y reconocimiento tanto de su persona y misión salvadora, como de uno mismo y nuestra propia biografía de cegueras impuestas o elegidas. Por eso, además de ser curado, el que era ciego y ahora ve, se halla inmerso en un cruce de interrogaciones sobre lo que signfica que ahora vea: le interrogan los judíos, pero también habrá de confrontarse con el mismo Jesús que intenta que el ciego vea no sólo con los ojos curados, sino con la fe descubierta y pendiente de una afirmación responsable por su parte.

RETIRO ARCIPRESTAL - LUNES 16 DE MARZO 17H. PARROQUIA DE SAN VICENTE DE PAUL

LECTURAS

  • 1 Sam 16, 1b. 6-7. 10-13a. David es ungido rey de Israel.
  • Sal 22. R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
  • Ef 5, 8-14. Levántate de entre los muertos y Cristo te iluminará.
  • Jn 9, 1-41. Él fue, se lavó, y volvió con vista
Podemos mirar y no ver, nuestros ojos pueden estar sanos y, sin embargo, no ver. A veces la inmediatez de lo que vivimos, o la distracción y superficialidad de nuestra mirada, nos impiden seriamente percibir lo que nos pasa, comprender por qué y sus consecuencias, descubrir cómo nos afecta a nosotros y a los que con nosotros están. El milagro del ciego de nacimiento apunta a la recuperacion de esta visión más profunda y amplia que llamamos fe. Por la fe, además de conocer los diferentes aspectos de lo que nos rodea y ocurre, encontramos en Dios su horizonte y sentido, su marco de comprensión y el fundamento que evita su disolución en la nada, en meras sensaciones pasajeras. Igual que el árbol no nos deja ver el bosque, la mirada absorta en nosotros mismos, o pegada el problema que nos preocupa, sin contexto ni relación con lo que hemos considerado esencial y transformador, nos impide ver lo vivido como camino hacia Dios.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: LA NUEVA MIRADA PARA VER


COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: TESTIGO DE LA VERDAD


COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: DEJAR DE MIRAR PARA VER


HOJA DOMINICAL DIOCESANA



domingo, 1 de marzo de 2026

DOMINGO 8 DE MARZO: III DE CUARESMA (CICLO A)

La insatisfacción, perenne compañera del ser humano, con su descontento y poso de tristeza, es una fiel alerta de nuestra necesidad de búsqueda, crecimiento y aprendizaje. Cuando esa insatisfacción toca el centro mismo del alma, porque se refiere al sentido mismo de lo que somos, al fin último de toda nuestra vida, sólo una verdad tan radical, total y decisiva como nuestra sensación de estar sedientos o perdidos podrá responderle a la altura de su exigencia de vida auténtica, de plenitud.

SÁBADO 7 DE MARZO RETIRO: LA MISIÓN EN EL CAMINO DE LA CUARESMA

LECTURAS

  • Ex 17, 3-7. Danos agua que beber (Ex 17, 2).
  • Sal 94. R. «No endurezcáis vuestro corazón».
  • Rom 5, 1-2. 5-8. El amor ha sido derramado en nosotros por el Espíritu que se nos ha dado.
  • Jn 4, 5-42. Un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.

Decía el papa Francisco que el cristiano está llamado a ser un alma cántaro, que se llena para vaciarse. Sólo el agua viva de la comunión con Dios que Cristo nos da puede saciar ese pozo sin fondo que es la insatisfacción permanente que nos constituye. Pero, quedando tan lejos el pozo de Jacob y esta preciosa escena de la samaritana, al que puede comunicarnos el don de Dios ¿dónde lo encontraremos? ¿a qué hora podemos sentarnos y beber de su palabra, su ejemplo y la irradiación de su convivencia con lo divino. Está la escucha atenta de la Palabra de Dios en un meditación orante y comprometedora; también tenemos las celebraciones de la Eucaristía, donde además de la proclamación del Evangelio y la comunión con la vida entregada de Cristo, entramos en contacto con la comunidad, con el cuerpo de Cristo que es su Iglesia; y siempre contamos con el testimonio cotidiano, coherente y admirable de tantos hermanos que siguen a Jesús y lo intentan anunciar con su esfuerzo por amar y servir, compartir y perdonar. Y luego, cuando acudamos a estas citas con el que es agua viva, también nosotros podremos decir como los paisanos de aquella mujer de Samaría: "ahora creemos por nosotros mismos". Y es que, si acogemos en nuestro corazón creyente la vida nueva que Cristo nos da, se convertirá en una corriente de fe y esperanza que podremos, con perseverancia y fidelidad, proclamar en esta hora incierta de la misión evangelizadora de toda la Iglesia.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: EL POZO PARA CALMAR LA SED

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: NO SABEMOS SABOREAR LA FE

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: Y LA VIDA CRECERÁ

HOJA DOMINICAL DIOCESANA






domingo, 22 de febrero de 2026

DOMINGO 1 DE MARZO: II DE CUARESMA (CICLO A)

El rostro de Jesús resplandecía, brillaba como el sol, para que admiremos como se refleja la gloria de Dios en el rostro de las personas, de todas las personas, sea cual sea su edad y su biografía. Porque por encima de nuestras respectivas trayectorias personales y por debajo de lo que somos cada uno, sigue latiendo el pulso de la impronta divina, de la dignidad que nos da ser hijos de Dios. La Transfiguración es del hombre Jesús como Hijo amado del Padre, pero por su mensaje, por su Buena Nueva, a todos alcanza esa luminosidad que nos da ser amados por Dios y estar llamados a hacer presente ese amor en el mundo.

SÁBADO 7 DE MARZO: RETIRO 

"LA MISIÓN DIOCESANA"

LECTURAS

  • Gen 12, 1-4a. Vocación de Abrahán, padre del pueblo de Dios.
  • Sal 32. R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. 
  • 2 Tim 1, 8b-10. Dios nos llama y nos ilumina.
  • Mt 17, 1-9. Su rostro resplandecía como el sol.

Hay un momento en la vida en que, tras haber madurado sentimientos que van de la euforia a la decepción, de la pletórica afirmación de las propias energías a la más desoladora vulnerabilidad, se siente una infinita ternura por tus congéneres, por todas las personas, por el ser humano. Ese, justo, es el instante en que ves transfigurado en el rostro del hombre la gloria divina, pues no otra cosa que ternura, compasión y complicidad siente Dios por nosotros. Al menos eso quería decirnos la muerte de Jesús y su resurrección por el Padre. Como los apóstoles elegidos vieron resplandecer con luz divina el rostro de su maestro, que ya se encamina hacia Jerusalén y hacia su cruz, así también nosotros podemos percibir en las arrugas de los rostros ancianos, como en la tersa piel de niños y jóvenes, la bondad del que nos creó y su bondadosa intención de encontrarse con nosotros. La Transfiguación del Señor en el monte de la revelación, de la consumación de la Ley y los Profetas, nos lleva hasta la manifestación de los misterios más decisivos para el sentido de la vida en las caras cansadas, alegres, asustadas, impacientes... de nuestros hermanos, que lo son porque con ellos compartimos el designio divino de ser su imagen, de estar hechos a su semejanza. No hay que darle muchas vueltas más para comprender que, entonces, cuando vemos el trasunto glorioso y celestial que hay en nosotros, la fraternidad, la solidaridad, la compasión, la caridad, no son sino nuestra mejor manera de saludar y reverenciar esta impronta del que nos creó con el trato justo para con el prójimo, que reconocemos como parte del mismo origen y compañeros del mismo destino.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: LA MONTAÑA PARA ESCUCHAR A DIOS

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: ESCUCHAR A JESÚS EN LA SOCIEDAD ACTUAL

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: MÁS ALLÁ DEL VALLE

HOJA DOMINICAL DIOCESANA


CUARESMA EN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN




miércoles, 18 de febrero de 2026

DOMINGO 22 DE FEBRERO I DE CUARESMA (CICLO A)

Para elegir las rutas que conducen a la meta hay que descartar los caminos inviables, las carreteras cortadas. Jesús así lo hace en su tiempo de discernimiento en el desierto. Las tentaciones no sólo significan la elección de la vía de la salvación que pasa por la obediencia y confianza en el Padre, por la mirada altruista y generosa, por la superación del individualismo y el egoísmo. Esa elección supone otras tantas renuncias, el rechazo de aquellos itinerarios que sólo llevan a uno mismo y pasan de largo ante el dolor del hermano, las causas comunitarias, la ética de la sinceridad para con uno mismo y con Dios. 

MENSAJE DEL PAPA LEÓN XIV PARA LA CUARESMA 2026

LECTURAS

  • Gen 2, 7-9; 3, 1-7. Creación y pecado de los primeros padres.
  • Sal 50. R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
  • Rom 5, 12-19. Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia.
  • Mt 4, 1-11. Jesús ayuna cuarenta días y es tentado.

Cuando, como hizo Jesús en el desierto de las tentaciones, elegimos por la fidelidad a Dios y su plan de salvación, no elegimos entre el bien y el mal, sino entre lo peor y lo mejor. No nos limitamos a evitar los senderos torcidos y abocados al fracaso del materialismo, la vanagloria y el egoísmo, sino que apostamos por la vida que se entrega generosamente y se emplea, con abnegación, en amar, servir y perdonar. Este es el itinerario que tiene sentido, que llega a la meta, que nos conduce a la complicidad con el plan divino de vida plena, de amor verdadero, de verdad salvadora. La Cuaresma, como a Jesús el tiempo del desierto y la preparación de su misión evangelizadora, debe ayudarnos a descartar caminos cortados, elegir la vía que Cristo eligió y, con Él y por Él, andar los pasos de la caridad y la compasión. No es un esfuerzo heroico, sino fruto de la constancia, la confianza en Dios y el apoyo en la comunidad que, a nuestro lado, intentará vivir este tiempo de concentración, oración y discernimiento, este tiempo de salvación.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: EL DESIERTO PARA DISCERNIR

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A PAGOLA: FIELES A JESÚS EN MEDIO DE LAS TENTACIONES

COMENTARIO AUDIVISUAL DE VERBO DIVINO: TENER O SER

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

CUARESMA EN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN







29 DE MARZO: DOMINGO DE RAMOS

Los evangelios, en consonancia con el testimonium flavianum , dan cuenta de que Jesús, en su misión pública llegó a sucitar el interés de la...