sábado, 4 de abril de 2026
SÁBADO SANTO DE LA SEPULTURA DEL SEÑOR
viernes, 3 de abril de 2026
VIERNES SANTO. COLECTA DE LOS SANTOS LUGARES
LECTURAS
- Is 52, 13 — 53, 12. Él fue traspasado por nuestras rebeliones (Cuarto
cántico del Siervo del Señor)
- Sal 30. R. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.
- Heb 4, 14-16; 5, 7-9. Aprendió a obedecer; y se convirtió, para todos los
que lo obedecen, en autor de salvación.
- Jn 18, 1 — 19, 42. Pasión de nuestro Señor Jesucristo.
La muerte, incluida la de Jesús, siempre es un corte con el tiempo y los sentidos, de la existencia que nosotros podamos percibir y sentir como nuestra. La muerte suspende el orden de las causas y consecuencias, de las horas y las sensaciones, se impone un silencio a todas las palabras y una ausencia de todas las emociones. La muerte, también para Jesús, pone precio a la vida y la deja toda ella bajo el velo de lo que está fuera de nuestra decisión y voluntad. En la muerte estamos sólo en manos de Dios. Por eso, el que vivió siempre en sus manos, sabe que la muerte no interrumpe, no puede cortar el hilo que nos une a Dios, el afecto que nos tiene y por el que, las más de las veces sin ser conscientes de ello, hemos vivido en realidad, solo por su amor. Jesús muere dirigiéndose a Dios, con el tono angustiado del que lo echa de menos, o con la expresión de quien siempre se ha sabido en sus manos. Pero, la muerte en la cruz de Jesucristo no es un accidente fortuito, ni una mera consecuencia de la injusticia que genera el pecado humano, del extravío de prescindir de Dios y su deseo de bien para todos. Sino que culmina con su lógica aplastante, todo el proyecto de vida Jesús asumió en el desierto, por el que se puso de parte del amor y la misericordia y en contra de la violencia y el odio. Si no hubieran sido los romanos, si no hubieran participado los sacerdotes, habrían sido los herodianos, o los zelotes, o el mismo pueblo que aquí aplaude al profeta bondadoso y allí pide su cabeza, porque tanto bien y verdad acaban por incomodar e interpelan la hipocresía y cobardía con las que vivimos a ras de nuestras propias limitaciones y conveniencias. No, no se trata de que Dios exija una vida como chivo expiatorio, es que sin compromiso y sacrificio malamente se puede uno oponer al mal y plantarle cara a la injusticia y el poder. Y así, la muerte del Señor, voluntariamente aceptada desde el momento en que dijo no a las seductoras propuestas del maligno, señala al mismo tiempo, hasta donde está Dios dispuesto a llegar para decirnos que ni la muerte puede separarnos de Él; y hasta donde podría llegar la afirmación de don de la vida si estuviéramos dispuestos a vivirla con generosidad y compasión, tal que hermanos con sus hermanos, del modo en que viven sus vidas los padres por los hijos, los enamorados con sus parejas, y todos con los que formamos parte de esta misma y única familia que es la humanidad.
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: VIA CRUCIS DEL MUNDO CONTEMPORÁNEO
martes, 31 de marzo de 2026
JUEVES SANTO. DÍA DEL AMOR FRATERNO
LECTURAS
- Ex 12, 1-8. 11-14. Prescripciones sobre la cena pascual.
- Sal 115. R. El cáliz de la bendición es comunión de la sangre de Cristo.
- 1 Cor 11, 23-26. Cada vez que coméis y bebéis, proclamáis la muerte
del Señor.
- Jn 13, 1-15. Los amó hasta el extremo.
En el desierto de las tentaciones, como en el desierto del Éxodo, Jesús al igual que Israel, es conducido para pasar (que es lo que quiere decir "Pascua") de una vida cerrada sobre nosotros mismos a la plena conexión con la vida de Dios y sus motivaciones: el amor, la comunion, el perdón, el amor. Y en la Última Cena, tanto en san Pablo como los sinópticos, esta pascua de la vida auto referencial a la existencia ofrecida y compartida se significa en el gesto eucarístico del pan y del vino. Sin dicho gesto, pero con la misma intención, el evangelio según san Juan expresa que el camino que conduce a Dios pasa por la entrega y la generosidad. Pero aquí son el lavatorio de pies y el mandato del amor fraterno los que explicitan la moral fraterna que puede estar a la altura de la propia vida entregada de Cristo. Por eso sería mancillar la excelencia del sentido eucarístico separarla de la caridad y la solidaridad, vivirla al margen del compromiso comunitario con los hermanos que nos necesitan. La cena del señor que conmemora la Eucaristía es siempre caridad, la que Cristo tiene con nosotros, la que nosotros le debemos al hermano, la caridad con la que Dios nos admite en su íntima comunión de amor y vida plena.
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: LAVAR LOS PIES
domingo, 22 de marzo de 2026
29 DE MARZO: DOMINGO DE RAMOS
LECTURAS
- Mt 21, 1-11. Bendito el que viene en nombre del Señor.
- Is 50, 4-7. No escondí el rostro ante ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado.
- Sal 21. R. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
- Flp 2, 6-11. Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó sobre todo.
- Mt 26, 14 — 27, 66. Pasión de nuestro Señor Jesucristo.
Ernest Renan (1823 - 1892) fue el primero de los autores modernos que postuló como lo más probable el robo del cadáver de Jesús. También en su pasión, más si cabe en la pasión de Cristo, el evangelista escriturista escucha a los profetas (Jonás, Isaías, Jeremías, Zacarías), cita los salmos (Sal 22 y 69) y escuchándolos rememora y relata los hechos de aquella Pascua en Jerusalén. Por lo pronto, Mateo no pierde de vista la proyección universal de esa historia, que empieza por Israel pero que los profetas han ido abriendo hasta convertirla en argumento para toda la humanidad, y así, frente a la defección de los discípulos, el centurión confesante proclama que Cristo es verdad para todos los que la quieran acoger. Lo que en su relato de la infancia fueron los magos de oriente, aquí lo significa el soldado romano que confiesa su fe en Jesucisto como el Hijo de Dios. Y además, con cierta injusticia histórica, refuerza la carga de la prueba de la responsabilidad judía en la muerte de Jesús (“caiga su sangre sobre nosotros”) pero de este modo también amplía su destino fuera de las fronteras del judaísmo.
Una pasión, esta de Mateo, que atenúa en algunos aspectos la desnuda concisión de Marcos, sortea el efecto historicista de Lucas, no llega al carácter glorioso de Juan, pero logra una sólida continuidad tanto con la Sagrada Escritura anterior, leída en su tensión hacia Cristo, como con el resto del propio relato evangélico mateano. Una pasión que nos invita a no dejar en el pasado, ni del Antiguo ni del Nuevo Testamento, la narración de una muerte que será vida porque es asumida en coherencia con una vida que siempre miró más allá de todas las muertes, la del pecado, la del sufrimiento, la del egoísmo, la de la hipocresía, incluso la muerte de una letra que, sin espíritu, no solo está muerta, sino que mata.
LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: CAMINO CONTIGO
COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: SEGUIR A JESÚS CONDUCE A LA CRUZ
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: HOSANNA - CRUCIFÍCALO
HOJA DOMINICAL DIOCESANA
viernes, 18 de abril de 2025
VIERNES 18 DE ABRIL: VIERNES SANTO
La colecta del Jueves Santo, destinada a Cáritas, se incorporará con la del Viernes Santo por los Santos Lugares en solidarida con la Iglesia de Tierra Santa y las víctimas de la guerra de Gaza.
En la parábola del hijo pródigo (Lc 15) se nos presentaba la realidad del reencuentro entre el hijo y el padre, entre los hermanos y de todos los que seguimos a Jesús con su ideal de fraternidad y filiación. La pasión del Señor en los sinópticos está salpicada de numerosos desencuentros, sobre todo los que protagonizan los discípulos, desde los que se duermen en Getsemaní hasta la negación de Pedro, pasando por el ominoso beso de Judas. Pero en la pasión según san Juan, Jesús no pierde ni a uno de los que le siguen, es Él quien se presenta voluntariamente a la detención en el huerto de los olivos y ya manifiesta que está por encima de los acontecimientos y sus mezquinos intereses. Sí que asistimos a la espantada de Pedro, que también tendrá la oportunidad de reencontrarse, en su culposa impostura, frente propia debilidad que pugna con la íntima adhesión que siente por el Maestro. Estos renuncios y negaciones que Juan suaviza para destacar la estatura divina de Jesús, no pueden ocultarnos el profundo y trascendental reencuentro de nuestra condición herida por el pecado con la superación de todas nuestras limitaciones en la entrega total del Hijo del Hombre. Si Jesús se reencuentra con su hora, la del sí incondicional a Dios, nosotros, por nuestra parte, hallaremos en él al Hijo de Dios y en su muerte un cumplimiento que desborda la carencia y contingencia para despuntar en la plenitud que Cristo ha compartido con nosotros.LECTURAS
- Is 52, 13 — 53, 12. Él fue traspasado por nuestras rebeliones (Cuarto cántico del Siervo del Señor).
- Sal 30. R. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.
- Heb 4, 14-16; 5, 7-9. Aprendió a obedecer; y se convirtió, para todos los que lo obedecen, en autor de salvación.
- Jn 18, 1 — 19, 42. Pasión de nuestro Señor Jesucristo.
Sin quitarle un ápice de realismo ni de sufrimiento, las últimas palabras de Jesús en la pasión según san Juan ("Está cumplido" Jn 19, 30) confirmadas por los gestos de la entrega de la madre al discípulo amado y del símbolo de la túnica sin costuras, imagen de la plenitud que ni la mentira, ni el odio, ni la violencia, ni la muerte pueden romper, constituyen mucho más que una mera idealización teológica del evangelista teólogo por excelencia. Con más o menos acritud en la descripción del horror de una ejecución con sus aledaños de crueldad y deshumanización, todos los relatos de la pasión anudan el desenlace de la cruz con los pasos que Jesús ha dado conscientemente hasta llegar a él. Por eso, pasión y muerte cumplen una misión que está llamada desde el principio a la total generosidad y abnegación, pero también a su victoria definitiva por ser la misión que el Padre la ha confiado. Compartamos esta íntima confianza de Jesús en el Padre y su voluntad. Contemplemos reverentes el silencio del sepulcro, pero no nos vamos de esta terrible escena con las manos vacías, nos llevamos todo lo que Cristo ha puesto en ellas, toda la consistencia, coherencia y generosidad cumplidas con creces, rebosantes de una vida que la tumba no podrá contener ni detener.
EL VIERNES SANTO DE PALESTINA (PATRIARCA EMÉRITO DE JERUSALÉN)
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: APRENDER A MORIR ES APRENDER A VIVIR
lunes, 14 de abril de 2025
JUEVES 17 DE ABRIL: JUEVES SANTO
La colecta del Jueves Santo, destinada a Cáritas, se incorporará con la del Viernes Santos por los Santos Lugares en solidaridad con la Iglesia de Tierra Santa y las víctimas de la guerra de Gaza.
LECTURAS
- Ex 12, 1-8. 11-14. Prescripciones sobre la cena pascual.
- Sal 115. R. El cáliz de la bendición es comunión de la sangre de Cristo.
- 1 Cor 11, 23-26. Cada vez que coméis y bebéis, proclamáis la muerte del Señor.
- Jn 13, 1-15. Los amó hasta el extremo.
La decisión que Jesús tomara en el desierto y que confirmó imponiéndose sobre las tentaciones que buscaban alejarle del modelo servicial de mesianismo, tuvo que renovarla a cada paso de su camino misionero y evangelizador. También cuando fue recibido triunfalmente al entrar en Jerusalén, asumió en su interior la decisión de que no fuera la aprobación externa ni la fama efímera las que le desviaran de su radical ofrenda a la causa salvadora, la causa del Padre y su reinado de amor. Decisión que le hace a Él y a cuantos le seguimos criaturas nuevas. Él se transformará en Eucaristía y nos transformará en un nuevo Pueblo de Dios. Su fidelidad le transformará en modelo de existencia servicial, de "proexistencia", y nos tranformará a los que cremos en Jesucristo como el Hijo de Dios en apóstoles de la caridad que encuentran en la solidaridad y el compromiso social la expresión de la fraternidad que el Maestro nos indicara como su última, suprema y definitiva lección: el amor recíproco y gratuito. Eso celebramos, eso nos mueve y en en esto nos va transformando.
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: POR EL CAMINO DEL SERVICIO
domingo, 6 de abril de 2025
DOMINGO 13 DE ABRIL: DOMINGO DE RAMOS
La Pasión según San Lucas (el Viernes Santo siempre se lee la de San Juan). Es una pasión que tiene el estilo documentalista e historiográfico del amante de los datos y la pulcritud narrativa que es el tercer evangelista. Concretamente, difiere de los otros relatos de la pasión en rebajar el tono anti judío de Mateo y Juan, aunque resalta la negativa de Pilato a condenar a Jesús, y de hecho omite la condena explícita: "Y se lo entregó para que hicieran a su voluntad". En el Huerto de los Olivos intenta justificar el sueño de los discípulos, un ángel alivia a Jesús de su angustia y el Señor cura de la oreja cortada a Malco, el criado del sumo sacerdote. Añade el dato de la intervención de Herodes Antipas, etnarca de Galilea. En el camino a la cruz añade el pasaje de las mujeres de Jerusalén que se compadecen de Jesús y a quienes Él consuela también. Ya en la crucifixión, suaviza el escarnio sufrido por Jesús y cita en la escena, sin nombrarlas como sí hacen los otros evangelistas, a unas mujeres, junto a "todos sus conocidos". Añade por su cuenta el episodio del buen ladrón, que le permite dar prioridad al perdón como centro del mensaje de Jesús: "Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen" y "hoy estarás conmigo en el paraíso"; para concluir con una profesión de confianza en Dios: "A tus manos encomiento mi espíritu".
LECTURAS
- Lc 19, 28-40. Bendito el que viene en nombre del Señor
- Is 50, 4-7. No escondí el rostro ante ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado.
- Sal 21. R. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
- Flp 2, 6-11. Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó sobre todo.
- Lc 22, 14 — 23, 56. Pasión de nuestro Señor Jesucristo.
Del Domingo de Ramos al Domingo de Pasión va solo el tiempo que dure la procesión de los ramos, después de la cual, la Eucaristía proclamará la pasión según el Evangelio de San Lucas. Pero, a pesar del corto trecho que hay entre ambas evocaciones, su significado es antagónico... o no. Pues, aunque parezcan el noche y el día la entrada trifunfal de Jesús en Jerusalén y su posterior pasión y muerte, ambas están unidas, como lo estuvieron todos los momentos de la vida de Jesús, por un mismo hilo conductor, un común argumento, un sentido transversal y coherente: la apuesta de Dios por mostrarnos su amor más allá de que lo jaleemos y aplaudamos, o lo condenemos y rechacemos. No hay por qué dudar de que las palmas y vitores de aquella entrada exitosa fueron sinceras. Tampoco tenemos por qué tildar de hipócritas y meras manipulaciones las ofensas, escarnios y peticiones de ejecución para el profeta de Galilea. Que nuestras voluntades son volubles y las aficiones e inquinas de la multitud son manipulables, lo sabemos por propia experiencia. Nuestra propia historia de seguidores de Jesús podría dar cuenta de numerosos renuncios y traiciones, de continuos avances y retrocesos. También lo veremos en los propios discípulos de Jesús, sinceramente apenados por los presagios de muerte, pero medrosos y pusilánimes a la hora de dar la cara y manenerse fieles. Por todos estos motivos y detalles, la contemplación de la pasión del Señor, y especialmente ésta de san Lucas que tiene su interés catequético y espiritual, puede ayudarnos a realizar un test a nuestra fe y su calidad. No la veamos desde un solo observador, pues de todos sus actores algo hemos tenido a lo largo de nuestra vida. Lo que importa es dónde nos situamos ahora y cómo queremos seguir de aquí en adelante.
LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: LA BORRIQUITA
COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: CON LOS CRUCIFICADOS
COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: ¿QUIÉN ES ESTE HOMBRE?
HOJA DOMINICAL DIOCESANA
8 DE AGOSTO: SANTO DOMINGO DE GUZMÁN; XIX DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO (CICLO A)
LECTURAS 1 Re 19, 9a 11-13a Salmo 84, 9ab-10. 11-12. 13-14 R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. Rom 9, 1-5 Mt 14, ...











