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miércoles, 22 de julio de 2026

22 DE AGOSTO: SANTA MARÍA MAGDALENA


LECTURAS

  • Cant 3, 1-4b. Encontré al amor de mi alma;  o bien: 2 Cor 5, 14-17. Ahora ya no conocemos a Cristo según la carne. 
  • Sal 62. R. Mi alma está sedienta de ti, Dios mío.
  • Jn 20, 1-2. 11-18. Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?

Si la tradición espurea de que la santa apóstol de los apóstoles, fue prostituta en una vida anterior a la nueva vida de la fe y el seguimiento, ha prendido con tanta fuerza, ¿por qué no lo ha hecho la de que tras el reencuentro con Jesús, ya resucitado, fue ermitaña, orante, contemplativa, mística? Aparte de que, como dice Jane Schaberg en su precioso, incisivo y sugernte estudio "La resurrección de María Magdalena. Leyendas, apócrifos y Testamento cristiano" (Editorial Verbo Divino) ¿y si hubiera sido en realidad prostituta?, ¿por qué repudiarla si Jesús dijo que "las prostitutas irán delante de vosotros al Reino"? Más significativo que la supuesta relegación de María Magdalena por ser mujer, sería la de hacerlo por ser pecadora, por la estigmatización del pecado que siempre recae sobre una de las dos partes que lo cometen. Fuera o no de tal guisa el pasado de la mujer que aparece al principio de la misión de Jesús, en la cruz y como testigo privilegida de la resurrección, hoy destacamos el poso contemplativo que denota la trayectoria de la perseverancia en el seguimiento, el coraje ante la persecución y muerte de su Señor; y el oído nuevo para reconocer al resucitado al escuchar su propio nombre pronunciado por el que la llamó, la liberó y la enviará a anunciar la Pascua del resucitado. Estas tres marcas de la fidelidad y el fervor de Santa María Magdalena bien nos pueden servir como argumento en favor de su carácter místico, tanto como se ha usado aquello de que Jesús la había liberado de siete demonios para apoyar su pasado pecador. Pues pecadora, seguro que lo fue, pues todos lo somos. Pero no todos tenemos una fe tan entregada al amor salvador y curativo de Jeús como para saber descubrirle vencedor sobre la muerte, como fue, por la misericordia y el perdón, vencedor del pecado. Esta lectura más integral del lugar y el significado de la Magdalena en la historia del discipulado y la formación de la comunidad cristiana, debiera ayudarnos a no cejar en el empeño de hacer una Iglesia más acogedora y comprensiva de todas las biografías y carismas, para todas las funciones y ministerios, una Iglesia sinodal, que siempre será una Iglesia que no margina ni por el sexo, ni por el curriculum, sabedora de la vida resplandeciente y sanadora que encontramos en nuestro Señor Jesús: A ti te buscaba Señor.

viernes, 26 de junio de 2026

LUNES 29 DE JUNIO: SAN PEDRO Y SAN PABLO

 

El uno conoció a Jesús en la primera hora, le siguió desde Galilea, tuvo ocasion de confesarlo como Mesías, como Hijo de Dios, pero también de negarle en la hora suprema. El otro se encontró con Cristo ya resucitado, siendo él perseguidor de los cristianos, reconoció que Pedro era uno de los pilares de la Iglesia, pero asumió una misión que profundizaba y ampliaba el horizonte de la evangelización todavía pegada al judaismo y sus normas. Ambos llamados y enviados. Los dos darán testimonio de sus respectivas fidelidades y coherencias con la vida. Los santos Pedro y Pablo, en su celebración conjunta, son la fundamentación vital e imerecedera del carácter sinodal, comunitario y colegial de la Iglesia, de sus ministerios y su manera de anunciar el Evangelio.

LECTURAS

  • Hch 12, 1-11. Ahora sé realmente que el Señor me ha librado de las manos de Herodes. 
  • Sal 33. R. El Señor me libró de todas mis ansias.
  • 2 Tim 4, 6-8. 17-18. Me está reservada la corona de la justicia.
  • Mt 16, 13-19. Tú eres Pedro, y te daré las llaves del reino de los cielos.

El Nuevo Testamento, tanto en los Hechos de los Apóstoles 15 como en las cartas de San Pablo (Gal 2), nos da conocer la relación eclesial (inserta en la Iglesia) y eclesiológica (que fundamenta qué es y cómo se hace Iglesia) entre los apóstoles san Pedro y san Pablo. Está también esa preciosa y matizada referencia a las cartas de san Pablo en 2Pe 3, 15 - 16. Una relación basada en la común llamada del Señor (aunque en formatos y tiempos diferentes para el uno y el otro) para la misión también común de anunciar el Evangelio; y en la diversidad (pluralidad) de reflexiones y propuestas para llevar a cabo esa común misión. Siendo uno el Señor, la fe en Él y el bautismo que sella esa fe, Pedro y Pablo representan que la Iglesia aprendió a vivir la unidad y la comunión sin suprimir las diferencias y las discrepancias. Por eso, celebrarlos juntos es siempre una invitación a acoger la realidad plural de la Iglesia en el momento que nos ha tocado vivir en ella y aportar, desde las legítimas opciones y compromisos, el esfuerzo por mantenernos unidos en lo que es más fuerte que la tentación de negar al otro y optar por el aislamiento y la ruptura. Una Iglesia sinodal no diluye la diversidad en el camuflaje de la imposición de la uniformidad como comunión. La comunión sinodal exige que todas las partes sepan reconocerse mutuamente, valorarse fraternalmente y aceptar que, unidos en el seguimiento de Cristo y la edificación de la Iglesia, sin embargo, tendrán diferencias que deben dejar de molestarnos, sino animarnos siempre a la auto revisión y la conversión constante al Evangelio.


lunes, 22 de junio de 2026

DOMINGO 28 DE JUNIO: XIII DE TIEMPO ORDINARIO

 

La misión de vivir y anunciar el evangelio comporta muchas y diferenciadas cruces. Unas son próximas, otras están en el servicio a la comunidad, dentro de la Iglesia, las más de ellas pasan por el trabajo de conversión y maduración de la persona. Pero en todas ellas, y más si son las propias de la vida de la Iglesia, lo esencial será siempre el servicio, la ternura y la plena confianza en Dios para que, con todas nuestras incoherencias, dé sentido y haga fructuosa nuestra sincera intención de anunciar el Evangelio.

LECTURAS

  • 2 Re 4, 8-11. 14-16a. Es un hombre santo de Dios; se retirará aquí.
  • Sal 88. R. Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
  • Rom 6, 3-4. 8-11. Sepultados con él por el bautismo, andemos en una vida nueva.
  • Mt 10, 37-42. El que no carga con la cruz no es digno de mí. El que os recibe a vosotros, me recibe a mí.

En el evangelio de Mateo, precedidos por introducciones narrativas y complementados con milagros, las enseñanzas de Jesús se distribuyen en cinco grandes discursos. Dicen los que saben de la Biblia que, con esta composición en cinco grandes compendios de la predicación de Jesús, Mateo quiere decirnos que Jesús es el nuevo Moisés (la Torá o Pentateuco tiene cinco libros) y su mensaje la nueva ley. El primero de estos cinco discuros (Mt 5 - 7) compendia la proclamación del Reino de Dios y la nueva vida que exige, es el "sermón del monte" . El tercer discurso agrupa las principales parábolas como expresión sapiencial del Reino (Mt 13). El cuarto discurso, llamado a veces "discurso eclesial", profuendiza  su propuesta de comunidad en la línea de las relaciones fraternales y del servicio como razón de ser de las funciones dentro de la comunidad. Y el quinto discurso, es el escatológico, que dibuja el horizonte trascendente y recapitulador de la vida y la misión cristiana (Mt  23-25). 

El evangelio de hoy está enmarcado en el que sería el segundo discurso, que comprende todo el capítulo 10 y que está dedicado a instrucciones para los enviados, instrucciones para la misión. La fuente principal de todo el capítulo y de este evangelio es la llamada Q (dichos compartidos por Mateo y Lucas que no aparecen, al menos de forma explícita, en Marcos). Tras la elección de los doce (que vimos hace dos domingos) motivada por la situación de necesidad de luz y acompañamiento de los destinatarios de la misión, que andan "como ovejas sin pastor", el Señor da a los enviados, a los misioneros, un auténtico manual de la misión, un libro de estilo basado en la sobriedad de los medios, la confianza en Dios y en quien los envía. Al final de estas recomendaciones sobre cómo llevar a cabo el anuncio del Evangelio, Jesús culmina con tres dichos sobre la radicalidad de le dedicación que exigen la misión (tomar la cruz y no mirar atrás) y el premio para quienes la reciben. Es curioso que la proporcionalidad de la recompensa para quienes acojan el Evangelio como profetas o como justos (Mt 10, 41), es exclusiva de Mateo y distingue entre posibles destinatarios que ya están en la vía del seguimiento y  todas las personas de buena voluntad.

En un contexto de Iglesia en salida, que retoma su configuración sinodal (comunitaria y colegial) y se centra en el Evangelio como contenido y forma de su propia misión, este texto, apunta a la seriedad, pasión e integridad que exige el Evangelio para ser anunciado de forma creíble. Nos lo podemos tomar como una descorazonadora aspiración de máximos que siempre nos dejan pequeños y con la sensación de incoherencia, o como una invitación a no dejar de considerar que es Dios quien da las fuerzas, sin dejar por ello nosotros, de aportar nuestra más pura intención de ser fieles a lo esencial del Evangelio y al modo servicial de ser evangelizadores.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: FAMILIA DE ENVIADOS

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: APRENDER A DAR

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: ¿QUÉ ES LA ACOGIDA?

HOJA DOMINICAL DIOCESANA


lunes, 8 de junio de 2026

DOMINGO 14 DE JUNIO: XI DE TIEMPO ORDINARIO (CICLO A)

La barca de Pedro, incluida la Virgen María, representa iconográfica y teológicamente el carácter comunitario, itinerante y misionero de la Iglesia, así como la dimensión sinodal, colegial, comunitaria, de la vocación cristiana, de todas las vocaciones cristianas: las del laicado, la vida religiosa y los ministerios ordenados (diaconado, presbiterado y colegio episcopal). La fuerza que pone en movimiento esta realidad fraternal que es la Iglesia es la llamada de Jesús, y ésta es común a todos los bautizados. Cambiarán las tareas y, para su diversidad también el Espíritu suscitará diferentes carismas y la Iglesia los respectivos ministerios y encomiedas pastorales. Pero quien llama y guía la barca es el Señor que quiere compartir con nosotros su propia misión evangelizadora. Lo anunciamos a Él con la fuerza y el impulso que nos da su Espíritu.

OCTAVA DEL CORPUS EN SANTO DOMINGO: ADORACIÓN EUCARÍSTICA DOMINGO 14 DE JUNIO 19H.

LECTURAS

  • Ex 19, 2-6a. Seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.
  • Sal 99. R. Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
  • Rom 5, 6-11. Si fuimos reconciliados por la muerte del Hijo, ¡con cuánta más razón seremos salvados por su vida!
  • Mt 9, 36 — 10, 8. Llamó a sus doce discípulos y los envió

La lista de los 12, con pequeñas variantes, aparece, además de aquí (Mt 10, 2 - 4), en Mc 3, 16 - 19; Lc 6, 14 - 16 y Hch 1, 13. Pero, antes de darnos el elenco de los elegidos entre el discipulado más amplio de Jesús, para ser el signo visible, profético, del nuevo Israel, Mateo nos habla de la motivación de esta misión o envío de sus discípulos: el pueblo anda perdido, necesita pastores, que lo cuide y que sane a los oprimidos por el mal. La misión evangelizadora no es, al decir del papa Francisco, "auto referencial", sino respuesta a las necesidades más profundas y acuciantes de los destinatarios de la Buena Nueva. Los enviados lo son para servir, curar y liberar. Los doce representan un nuevo Pueblo de Dios que, al contar con la fuerza liberadora del Evangelio, expresada con la pobreza de medios y la gratuidad del servicio prestado, tiene un alcance universal, un horizonte que supera la estrechez de la consideración nacionalista y excluyente de Israel, puesto que ese pueblo elegido no ha logrado alcanzar para los que más lo precisan la bondad y bienestar que Dios quiere para todos sus hijos. 

Por eso, hoy no podemos volver a recaer en la vieja tentación de un "neo confesionalismo" o cristianismo de cristiandad que fíe al poder de los recursos y a los resultados masivos y mediáticos el éxito o fracaso de la acción evangelizadora. La humildad y la gratuidad que Jesús pide para el ejercicio de la misión que encomienda a los enviados es incompatible con el proselitismo, más o menos encubierto, la manipulación de cualquier tipo (incluido el emotivismo criticado por la instrución de los Obispos Cor ad cor loquitur) y un sensacionalismo populista que confunda el encomiable arraigo del catolicismo en nuestra cultura, con la supeditación de la novedad del evangelio a la costumbre y lo estético. Una vez más, para responder al encargo que nos hace el Señor que llama, acompaña y envía, hemos de mirar con él a nuestros hermanos, reconocer sus carencias, conectar con sus necesidades y, más allá de la moda y los "trakings" de audiencia, por encima de la visibilidad efímera de las redes y las estadísticas, mediar con nuestro servicio evangelizador la liberación plena que sólo el espíritu de Cristo puede suscitar aquí y ahora para todos, pues todos la necesitamos.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: IGLESIA DE LLAMADA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: PROGRAMA LIBERADOR

COMENTARIO AUDIVISUAL DE VERBO DIVINO: SANAR MIRADAS

HOJA DOMINICAL DIOCESANA





domingo, 17 de mayo de 2026

DOMINGO 24 DE MAYO: PENTECOSTÉS. DÍA DEL APOSTOLADO SEGLAR Y LA ACCIÓN CATÓLICA


La fiesta de Pentecostés, celebración del patrimonio baustismal de la común vocación evangelizadora, reflexionamos y oramos por el apostolados seglar, por la Acción Católica y todos los movimientos e iniciativas de crecimiento del compromiso laical. Y cuanto más se desarrolla la conciencia de la misión que compete a los laicos, más y mejor recupera la Iglesia su estructura sinodal, su alma corresponsable y colegial. Con cada cristiano comprometido en la familia, el trabajo y la vida pública, el Pueblo de Dios se hace presente en el mundo y sale al encuentro de los destinatarios del anuncio del Evangelio, las personas hambrientas de Dios, las realidades necesitadas de transformación, la sociedad entera en cuanto convivencia e inter relación que nos hermana y nos reclama participar y proponer diálogo, cooperación y solidaridad.

LECTURAS

  • Hch 2, 1-11. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar.
  • Sal 103. R. Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra. 
  • 1 Cor 12, 3b-7. 12-13. Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo.
  • Secuencia: Ven, Espíritu divino.
  • Jn 20, 19-23. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo; recibid el Espíritu Santo.

Todo envío, todo encargo por parte del que tiene la autoridad de encomendarlo, supone una transferencia de esa autoridad, una transmisión de la fuerza, la luz y la necesaria capacitación para llevar a cabo tal encomienda. Cuando Jesús llamó a sus discípulos, tanto a los doce como a otros muchos, entre las que se encontraban aquellas mujeres que lo siguieron desde el principio y le permanecieron fieles hasta el final, con la llamada iba implícita la confianza del que llama. Jesus llama y envía, pero antes acompaña, forma y, como parte de ese acompañamiento, comparte con quienes va a enviar a proseguir el anuncio del Evangelio, su intimidad con el Padre, su comunión con el Espíritu, su fe en la misión que Él mismo debe cumplir y a la que nos incorpora haciéndonos dignos de ella, por su gracia, por su donación y ejemplo. 

Pentecostés celebra, conmemora y ayuda a experimentar que todos los bautizados, en cuanto seguidores de Jesús, por la vocación de ser sus discípulos y responder a su envío, contamos con el apoyo de su Santo Espíritu, que inspira e ilumina el discernimiento necesario en cada etapa de la evangelización. Serán tareas diferentes, como distintas son las cualidades, los carismas y las trayectorias que han forjado cada historia de fe y pertenencia a la Iglesia. Unos las viviremos como un servicio integral a la Iglesia, sellado con la condición del ministerio ordenado (diáconos, presbíteros, obispos). Otras respuestas lo serán a la vida consagrada, guiada por específicos carismas que atraen y guían a quienes también se entregan de manera radical. La mayoría del Pueblo de Dios, responderá a la vocación bautismal con un compromiso no menos intenso y verdadero en la familia y la vida pública. Ministros ordenados, vida religiosa y laicado formamos un único Pueblo de Dios y servimomos, con sus específicas diferencias en las tareas y responsabilidades a la común misión de anunciar el Evangelio viviéndolo allá donde transcurran nuestras vidas. El Espíritu de los siete dones, el viento libre y liberador, el fuego que enciende y purifica, fuente de unidad y diversidad, anima al apostolado seglar para que sea fermento del Reino de Dios en la ciudad y el mundo rural, en el trabajo y la cultura, por el compromiso político, asociativo y cultural. Hoy es su fiesta y por ellos oramos como con ellos  trabajamos en la misma viña del mismo Señor de la vida.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: PUEBLO DE DIOS QUE SALE AL ENCUENTRO

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: INVOCACIÓN AL ESPÍRITU

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: ¿TIENES FUEGO?

HOJA DOMINICAL DIOCESANA 







domingo, 10 de mayo de 2026

DOMINGO 17 DE MAYO: VII DE PASCUA (CICLO A). ASCENSIÓN DEL SEÑOR

La referencia de Jesús al bautismo, fórmula trinitaria incluida, en el relato de la Ascensión con el que concluye el evangelio según san Mateo, es muy probablemente redaccional, que no jesuánica. Ello no le quita ni un ápice de verdad en cuanto a lo que los evangelios pretenden ser veraces. Ni de canonicidad, ni de inspiración, ni de carácter revelado. Es tan palabra de Dios como el resto del primer evangelio y la totalidad de la Sagrada Escritura. Como ocurre en el proceso de elaboración de los evangelios, proceso a través del cual, la memoria de los primeros cristianos transmite el Espíritu que es el verdadero y último autor de la revelación escrita, esta alusión directa al bautismo cristiano, aunque se debe a la práctica bautismal de la primera Iglesia, acoge en su motivación y finalidad lo que Cristo es y lo que Cristo nos comunica. Y es ahí donde la meditación, predicación y aplicación pastoral debe incidir para resaltar que la continuidad de la presencia de Cristo en su Iglesia, no es sólo una cuestión espiritual, intimista e individual, sino una experiencia de pertenencia comunitaria, participación comprometida y solidaridad fraternal con los que también comparten esa vivencia de que Cristo está con nosotros hasta el fin del mundo.

LECTURAS

  • Hch 1, 1-11. A la vista de ellos, fue elevado al cielo.
  • Sal 46. R. Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas. 
  • Ef 1, 17-23. Lo sentó a su derecha en el cielo.
  • Mt 28, 16-20. Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra.

Ni el mismísimo san Pablo bautizaba (1Cor 1, 17), pues él fue enviado a predicar. El que sí bautizó en el Jordán, según el cuarto evangelio, fue el propio Jesús (Jn 3, 22), información que luego el mismo evangelista intenta suavizar diciendo que no era Jesús quien bautizaba, sino sus discípulos (Jn 4, 2). En cualquier caso, bautizara o no Jesús, lo que está claro es que él sí fue bautizado por Juan Bautista y que fue próximo a su movimiento profético y bautismal. Pero, aquél bautismo del Jordán no era el Bautismo cristiano, ni debe ser entendido, salvo por la proximidad formal, como el precedente del mismo. Pues se trataba de una práctica penitencial, referida al anuncio del fin de los tiempos y ligado de manera expresa al arrepentimiento de los pecados y la conversión de vida. Por eso, la referencia trinitaria que Mateo incluye en el envío a bautizar que Jesús hace a sus discípulos, desliga el bautismo cristiano de aquel otro y lo inserta en la nueva experiencia de Dios que Cristo nos ha comunicado con su vida, muerte y resurrección. El Bautismo "en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" tiene su verdadera raíz en la vida nueva que hemos conocido por el Evangelio viviente que es Jesús de Nazaret. Vida nueva que él ha mostrado con palabras y obras, y que ahora, por el Bautismo se experimenta en el anuncio evangelizador de la Iglesia. Si no podemos decir, al menos de manera histórica, que este texto sea la fundación del Bautismo por parte de Cristo, sí que estamos en condiciones de afirmar que el Bautismo se funda y significa en el envío misionero de Cristo, en su llamada al discipulado y en la respuesta que cada cristiano habrá de dar a esta común vocación.

Como expresión de la permanencia de Cristo entre nosotros, la Iglesia y su Bautismo son inseparables de una pertenencia activa a la comunidad. Pertenencia que no es sólo cultual, pues Jesús, en este mismo pasaje, liga el discipulado a la moral evangélica, al cumplimiento existencial de todo lo que Él nos ha enseñado y mandado. Por eso, el envío de Jesús al final de su ciclo mortal, como colofón de su misión temporal, renueva la vocación que nos hace discípulos suyos y que es común a todos los bautizados, laicos y ordenados. Vocación que implica la común misión de seguir anunciando el Evangelio viviéndolo en fraternidad. La Iglesia es sinodal, la evangelización es compartida, porque el que nos envía no hace distingos ni excepciones. No se trata sólo de repartirnos tareas, sino de experimentar que Cristo sigue con nosotros y su envío resuena en cada compromiso, en todos los ministerios, para responder con una misma dignidad y responsabilidad a su llamada, que es la vocación de todos los cristianos.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: DIOS CON NOSOTROS

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: HACER DISCÍPULOS DE JESÚS

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: TESTIGOS DE SU PRESENCIA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

lunes, 4 de mayo de 2026

DOMINGO 10 DE MAYO: VI DOMINGO DE PASCUA (CICLO A). SAN JUAN DE ÁVILA

Los domingos, y más los de Pascua, tienen preferencia litúrgica sobre la celebración de lo santos. Si, con motivo de la coincidencia del VI Domingo de Pascua con la fiesta de san Juan de Ávila (10 de mayo), unimos al santo con la liturgia dominical, se debe a una relación interna a ambas celebraciones. El sentido de las lecturas es misionero, evangelizador. Desde la misión de Felipe, confirmada por la posterior visita de los apóstoles Pedro y Juan, confirmada por el Espíritu Santo que está en el origen y el desarrollo del anuncio del Evangelio; hasta la promesa del envío del Espíritu Santo (Paráclito) por parte de Jesucristo; pasando por la consideración realista de que para dar razón de nuestra esperanza debemos estar dispuestos también a afrontar dificultades y sufrimientos, las lecturas de hoy están dirigidas a despertar nuestra vocación misionera. Y san Juan de Ávila, el conocido como apóstol de Andalucía, patrón del clero secular de España, fue un gran evangelizador. Sólo el Espíritu Santo pudo convertirlo en el predicador entregado, coherente y creíble que dio numerosos frutos de fe y renovación de la Iglesia. Al Santo Espíritu de Dios que Cristo nos envía y del que fue gran testigo el santo de Almodóvar del Campo, le pedimos que hoy también azuze las vocaciones adormecidas, tanto al laicado comprometido, como a la vida religiosa y al ministerio sacerdotal, para que todos, como Pueblo de Dios, seamos anuncio de la comunión con Dios que Cristo nos ofrece. 

LECTURAS

  • Hch 8, 5-8. 14-17. Les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.
  • Sal 65. R. Aclamad al Señor, tierra entera.
  • 1 Pe 3, 15-18. Muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu.
  • Jn 14, 15-21. Le pediré al Padre que os dé otro Paráclito.

"No os dejaré huérfanos" dice el Señor. Su Resurrección no es abandono, ni alejamiento; el Espíritu Santo es la continuidad de la presencia del Maestro con sus discípulos, recurso de asistencia para que nosotros, por nuestra parte, continuemos su misión. Y esta misión no es otra que anunciar que en Cristo, en su persona y su Evangelio tenemos un camino de comunión con Dios, una puerta abierta a la intimidad trinitaria, a la vida amorosa que Dios es y que Dios quiere compartir con nosotros: "yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros" Esta propuesta de elevación y profundización de nuestra condición humana, por misericordia y gracia de Dios, no es solo el  contenido de nuestro anuncio evangelizador, sino que también marca su estilo, su modalidad y metodología. Porque sólo viviendo del amor que Dios es podremos comunicarlo, únicamente experimentando esta conexión con el Padre que Cristo nos facilita, seremos misioneros a la altura de tan excelsa encomienda. Valga decir que sólo con un lenguaje, actitudes e iniciativas verdaderamente fraternales, comunitarias, sinodales, podremos evangelizar de modo creíble la extraordinaria oportunidad de vida plena realizada en Jesucristo. 

San Juan de Ávila es un buen ejemplo de esta manera de entender el mensaje del Evangelio y el tipo de mensajero que requiere. Maestro de espiritualidad porque era persona de oración, meditación y contemplación; porque conocía y había estudiado con rigor la Palabra de Dios que, si antes no se ha tratado con familiaridad, difícilmente puede luego alimentar nuestra predicación. Hombre pues, de oración y de estudio, pero también entregado a la pastoral, a la cura de almas que se lleva a cabo por medio del acompañamiento personal, la celebración de los sacramentos y la fraternidad apostólica. Pudo contribuir a la reforma del clero, de la catequesis y de la Iglesia en general, porque cumplió lo que dice el ritual de órdenes: "Considera lo que realizas e imita lo que conmemoras, y conforma tu vida con el misterio de la cruz del Señor". Por otra parte, conocedor como era, tanto de la interna estructura eclesial y colegial del ministerio presbiteral, así como de la acción misionera de la Iglesia, que, como ella, debe ser sinodal, comunitaria, corresponsable, animó una visión menos individualista y más colaborativa de la vocación sacerdotal. Vaya, que tenemos en este santo nuestro un testimonio de lo que pasa cuando es el Espíritu el que inspira, guía y testifica la calidad evangélica de nuestras vocaciones y de nuestra misión evangelizadora. Valga para la misión diocesana y todas las que vengan después.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: LA CENA DE DESPEDIDA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: NO ESTAMOS HUÉRFANOS

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: SER CASA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA



jueves, 31 de julio de 2025

8 DE AGOSTO: SANTO DOMINGO DE GUZMÁN

 



Dentro del 50 aniversario de la parroquia de santo Domingo de Guzmán de Albacete, la celebración de nuestra fiesta patronal nos brinda la oportunidad de dar gracias a Dios por la historia de fe y caridad de esta comunidad. Estos años han sido testigos del esfuerzo evangelizador de laicos comprometidos en la acogida, la catequesis, la liturgia, Cáritas..., religiosas de inserción (la comunidad de las Apostólicas del Corazón de Jesús), así como los paules y los curas diocesanos que han atendido la comunidad. Entre todos y bajo la inspiración del santo predicador se ha formado un hogar para la fe, el servicio y la acción social. Por todo ello, en la memoria litúrgica del santo español fundador de la familia dominica (1170 - 1221) titular de esta parroquia, os invitamos a uniros a nuestra oración de alabanza, así como a la plegaria de intercesión a nuestro santo patrón para que, a ejemplo suyo, seamos "sal de la tierra y luz del mundo".

19:30 Eucaristía
20h. Procesión
20:30 Refrigerio fraterno
* Con motivo de nuestra fiesta, habrá un tenderete de la tienda Romero de comercio justo de Cáritas diocesana.

LECTURAS

- Is 52, 7 - 10 Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz
- Sal 95 1 - 3. 7 - 8. 10 Contad las maravillas del Señor a todas las naciones
- Tim 4, 1 - 8 Proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo
- Mt 5, 13 - 19 Vosotros sois la sal de la tierra

El escriba Mateo, respetuoso con las Escrituras y la tradición judía que las estudiaba y proclamaba como palabra de Dios, pone en boca de Jesús una sentencia única de este evangelio: "no he venido a abolir sino a dar plenitud". Esa plenitud, el evangelista la reconoce en la intuición jesuánica de la identidad entre el mensaje y sus heraldos: sois vosotros los que, viviendo lo que predicais, sois sal y luz, sentido y orientación para el mundo. Bajo esa inspiración, la demanda de cumplir, de vivir lo que se anuncia, se desplaza de la letra de la ley a su significado existencial, vivido, puesto en práctica, encarnado en la propia conducta de los que creen y anuncian la palabra, de los predicadores. Pero aquí, la predicación no se reduce a la que acontece en el contexto de la liturgia, sino que abarca e inspira toda la vida del cristiano, de la Iglesia en su conjunto y por el compromiso evangelizador de todos sus miembros.

Hoy, la tarea del anuncio del Evangelio, que al igual que santo Domingo de Guzmán asumimos como la expesión gozosa de la verdad y la vida que Dios nos ha ofrecido en Jesucristo, compete, de forma sinodal, a toda la comunidad. Por eso, habremos de esforzarnos en seguir el ejemplo del santo patrón que estudió con ahinco la Palabra de Dios y la meditó con espíritu contemplativo para comunicarla con más convicción. Quisiéramos que, tanto en las celebraciones de la Eucaristía y los sacramentos, como en la catequesis y la formación bíblica comunitaria, la lectura, escucha y proclamación de la Palabra de Dios ocupe el centro de nuestra actividad pastoral. Pero también intentaremos que el hilo conductor de nuestra recepción y comunicación de la Palabra apunte a la afirmación humanizadora y estimulante que Cristo hace de nuestras vidas al verlas como luz y sal, brillantes y con sabor a salvación. Y nos lo dice el que con su muerte y resurrección, como Evangelio viviente de Dios, da plenitud a la ley y los profetas.


miércoles, 23 de julio de 2025

25 DE JULIO: SANTIAGO APÓSTOL, PATRONO DE ESPAÑA

 
Aunque en otras representaciones del hermano del apóstol Juan, hijos ambos del Zebedeo, el Greco lo representa más avejentado y con la espada del martirio (Hch 12, 2), en esta pintura procedente del retablo, desaparecido, de la iglesia toledana de San Nicolás de Bari, el pintor ha optado por la iconografía del peregrino. Y es que la vinculación del santo apóstol a las peregrinaciones a su tumba datan ya de los siglos IX - X. Pero a nosotros nos interesa el significado del apostolado, del seguimiento de Jesús, y el sentido misionero (evangelizador), sinodal (colegial) y comunitario (eclesial) que tienen los apóstoles, incluidas las apóstoles que siguieron al Señor desde Galilea (Mc 15, 40-41), o los 72 que Jesús enviara "a todos los pueblos donde pensaba ir él" (Lc 10, 2). Pero, ello no obsta para que, además de las fuentes bíblicas, la tradición posterior del culto y la devoción, peregrinación incluida, a Santiago Apóstol, abunden también en esa triple dirección del apostolado: el anuncio del Evangelio, el carácter colegial de esta misión y su función edificadora de la Iglesia.

LECTURAS

- Hch 4, 33; 5, 12. 27-33; 12, 2. El rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago.

- Sal 66. R. Oh, Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.

- 2 Cor 4, 7-15. Llevamos siempre y en todas partes en el cuerpo la muerte de Jesús.

- Mt 20, 20-28. Mi cáliz lo bebe

Forma parte del apóstol, del seguidor de Cristo, el camino, andar por donde Jesús anduvo, conducirse en la vida con los mismos valores y por la misma fe que movieron a Cristo. Y el apóstol Santiago sigue esa estela y pasa su vida por donde pasó la de su Señor y Maestro: el martirio, el primer martirio de uno de los doce. Pero, además del testimonio supremo que supone el coste de la muerte, la entrega de la vida, Santiago el Mayor, es apóstol de Cristo porque, llamado por Él, es instruido en la escuela de la convivencia estrecha con el predicador de Nazaret y fue enviado, como todos los que iban con Jesús, a anunciar la verdad que era el propio Hijo de Dios. De este modo, la condición de peregrinaje está inscrita en el ser mismo del discipulado cristiano, desde la llamada y la formación en camino, hasta el envío y el testimonio integral de la vida identificada con la del mensaje que se predica y que no es otra que la vida itinerante, evangelizadora y entregada de Jesucristo, nuestro Señor.

La alusión de este evangelio a las ambiciones de los "hijos del trueno" expresadas por boca de su madre, permite a Jesús, como en otras ocasiones (prácticamente todo el contenido de la misión de Jesús en Jerusalén según Lucas), contraponer su idea de la vida y de la fe a los valores mundanos. Y así, presenta el poder y sus consecuencias como la piedra de toque, o piedra para tropezar, en contraste con el hilo conductor de su propia propuesta: la vida como servicio, la humildad como punto de partida, el sacrificio como contrapunto del egoísmo y la utilización de los otros. Pero, expuestas por Jesús como instrucciones a sus apóstoles, la crítica del carrerismo y la soberbia, y la invitación a lo contrario, la vida como ofrenda, las palabras de Jesús van más allá de una enseñanza moral para servir de manual de estilo del discipulado, de regla de funcionamiento de su comunidad. Luego, un ministerio eclesial nunca puede servir de pretexto al sentimiento elitista de superioridad. En esta dimensión diaconal de los ministerios eclesiales insistirá también Pablo (1Cor 9, 19 - 22; 2Cor 11, 27 - 29). De este modo, el pasaje de la reprensión a los zebedeos y la instrucción general a todos los apóstoles se convierte en una llamada a una visión y práctica más sinodal, colegial o compartida de la autoridad, las funciones y las jerarquías en la Iglesia. Todo lo contrario a una visión del ministerio como una segregación sacral y privilegiada, algo que a veces se da en la espiritualidad y el comportamiento de los que están llamados, como Santiago y todos los apóstoles a ser los últimos, los pequeños.

Y también Santiago es llamado, instruido y enviado por Jesús con otros y como parte de una comunidad que es hogar referencial y responsable final de la misión del apóstol. Pues al anunciar el Evangelio, al testimoniar la vida nueva que es Cristo, Señor nuestro, se construye la Iglesia y se la pone siempre al servicio de la misma misión, nunca referida de manera circunfleja a ella misma (la auto referencialidad que dijera el papa Francisco) sino al Reino que proclama y ensaya en su propia vida comunitaria. Por todo ello, la celebración de un apóstol, hace dos días Santa María Magdalena, hoy el hijo mayor del Zebedeo, Santiago, siempre es propuesta y acicate para ahondar en la finalidad misionera, sinodal y eclesial de nuestra fe.

"Apóstol Santiago, elegido entre los primeros, tú fuiste el primero en beber el cáliz del Señor y eres el gran protector de los peregrinos: haznos fuertes en la fe y alegres en la esperanza, en nuestro caminar de peregrinos siguiendo el camino de la vida cristiana y aliéntanos para que, finalmente, alcancemos la gloria. Por Cristo Señor nuestro que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén"

lunes, 21 de julio de 2025

22 DE JULIO: SANTA MARÍA MAGDALENA

 

Quiere la tradición que la santa apóstola de los apóstoles acabara sus días de ermitaña. Y así es representada contemplando la muerte, recordando al que le diera vida. Por eso, la iconografía clásica la suele acompañar de los atributos de su condición eremítica, el crucifijo, la calavera, las Sagradas Escrituras..., pero en el caso de nuestra santa, que procede de las Carmelitas de Villarrobledo y tiene en sí misma casi tanta historia como la gran mujer que representa, hay un toque nostálgico y sensual, melancólico y ensoñador, como si supiera con los ojos del corazón y sintiera porque su corazón había visto, que la vida vence a la muerte cuando el amor del Dios amado llena la vida.

LECTURAS

- Cant 3, 1-4b. Encontré al amor de mi alma.
o bien:
- 2 Cor 5, 14-17. Ahora ya no conocemos a Cristo según la carne.
- Sal 62. R. Mi alma está sedienta de ti, Dios mío.
- Jn 20, 1-2. 11-18. Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?

SANTA MARÍA MAGDALENA, DISCÍPULA DEL SEÑOR

Una mejor comprensión del discipulado de Jesús, conforme a su variada presentación en el Nuevo Testamento, puede ayudarnos a ampliar y profundizar nuestra comprensión de la Iglesia, de la fe y la vocación cristiana. Si leemos con atención los evangelios (los cuatro), los Hechos de los Apóstoles y las cartas, veremos que, lejos de una realidad uniforme y sistemática desde el comienzo, hubo un progresivo desarrollo desde el hecho del seguimiento de Jesús en vida del Maestro, hasta la configuración de una estructura organizativa que seleccionaba y jerarquizaba los distintos carismas y servicios en los que se concretaba y adaptaba aquel discipulado originario.

La figura de “la apóstol de los apóstoles” como la designara Rábano Mauro y recordara San Juan Pablo II (Mulieris dignitatem, 1988) testifica la variedad del apostolado que, más allá de la institucionalización de una de sus funciones -la capital o pastoral- en el episcopado, en principio englobaba hombres y mujeres con diferentes servicios, pero una misma vocación y misión de seguir y anunciar a Jesucristo. María Magdalena, junto con otras discípulas, no es sólo -y no es poco, aunque así fuera- la primera testigo de la resurrección del Señor (Jn 20), también lo es de su muerte en la cruz y del inicio de su misión en Galilea. Por todo ello, además de representar el papel constitutivo de las mujeres en el apostolado, apoya la visión sinodal de la Iglesia que ha potenciado el papa Francisco. Porque también los laicos, todos los bautizados, somos apóstoles, siempre y cuando, como Santa María Magdalena, sigamos de manera integral a Jesús, por todos los vericuetos de la evangelización, sobre la base existencial y mística de permanecer a los pies de su cruz y correr a anunciar su vida nueva y renovadora. Santa María Magdalena ruega por la Iglesia que ayudaste a que fuera comunidad de apóstoles, llamados y enviados, contemplativos del amado y mensajeros de su amor.

domingo, 1 de junio de 2025

DOMINGO 8 DE JUNIO: PENTECOSTÉS (CICLO C)

 
La reunión de los discípulos, la cerrazón por el miedo y el envío del Señor para que salgan a evangelizar, esto es, a ser ministros de reconciliación, promotores del perdón, son otros tantos motivos que unen la fiesta de Pentecostés con la actualidad de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium (papa Francisco, 24 de noviembre de 2013), la necesidad de seguir avanzando hacia una Iglesia sinodal y la revalorización del apostolado seglar que hoy celebra su día. Porque los apóstoles reunidos a puerta cerrada y destinatarios del envío para abrir las puertas y ser Iglesia en salida, no representan en la hora de la efusión del Espíritu Santo exclusivamente a los ministros que los suceden en cuanto cabezas de la Iglesia (los obispos), sino que significan la entera realidad de la comunidad de seguidores de Cristo, todos los bautizados. Y el  perdón al que se refiere el Señor tampoco es privativo, de manera restrictiva ,del sacramento de la reconciliación, es la llamada a la fraternidad que se recupera de sus fracasos por la vía del reencuentro, la generosidad y la superación de las rupturas, personales, familiares, sociales, y también con la Creación malherida.

LECTURAS

  •  Hch 2, 1-11. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar.
  • Sal 103. R. Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra. 
  • 1 Cor 12, 3b-7. 12-13. Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo.
  • Jn 20, 19-23. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo; recibid el Espíritu Santo. 

Lecturas alternativas para el presente año C

  • Rom 8, 8-17. Cuantos se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios.
  • Jn 14, 15-16. 23b-26. El Espíritu Santo os lo enseñará todo.
VENI CREATOR (Versión instrumental para la 34 Congregación General de la Compañía de Jesús)

Decir reunidos el primer día de la semana es sinónimo de asamblea comunitaria, de Eucaristía, de Iglesia en celebración de la memoria de la Pascua de Cristo. Reunidos el primer día de la semana porque ya ha prendido en el corazón de los discípulos la fe en la resurrección, el gozo de la vida que vence por el amor todas las muertes. Pero, todavía encerrados, aún oprimidos por el miedo, la inseguridad y la propia debilidad. Creyentes, sí; discípulos, también; pero aún necesitados de ese empujón, aliento o estímulo que convierten la fe y la vocación en misión, en evangelización. Y esa es tarea de toda la Iglesia, por eso, aquí los apóstoles reunidos, encerrados y atemorizados, pero que serán enviados y fortalecidos para ser mensajeros del perdón, significan la Iglesia toda, la comunidad entera de los bautizados, de todos los ministerios y todos los carismas. Nos confirma esta idea el hecho de que cuando Hch 2, 1 dice que "Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en el mismo lugar", ese "todos juntos" parece incluir a la Virgen María y otras discípulas, tal y como lo ha precisado antes: "Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y María, la madre de Jesús, y con sus hermanos (Hch 1, 14)

En la fiesta de Pentecostés, cuando celebramos el Día de la Acción Católica y el Apostolado Seglar, la fuerza del Espíritu, la amplitud de la misión y la responsabilidad del envío no pueden reducirse a los ministros ordenados, sino que compete a todos, por eso debemos ser una Iglesia sinodal y continuar las esperanzadas pautas evangelizadoras que nos propusiera el papa Francisco al inicio de su ministerio petrino, las pautas de La alegría del Evangelio que es predicado por encima de los miedos y las tentaciones de encierro o huida.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: LLENARSE DE ALEGRÍA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: EL ARTE DE VIVIR DESDE EL ESPÍRITU DE DIOS

COMENTARIO AUDIVISUAL DE VERBO DIVINO: ESA CHISPA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

8 DE AGOSTO: SANTO DOMINGO DE GUZMÁN; XIX DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO (CICLO A)

  LECTURAS 1 Re 19, 9a 11-13a Salmo 84, 9ab-10. 11-12. 13-14 R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. Rom 9, 1-5 Mt 14, ...