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jueves, 19 de marzo de 2026

DOMINGO 22 DE MARZO: V DE CUARESMA (CICLO A)

 

El actual evangelio de Juan tiene un final añadido, Jn 21. Sin este, el cuarto evangelio, contaría con sólo siete signos, que es como aquí se denominan los milagross: las bodas de Caná (Jn 2, 1-12); la curación del hijo del funcionario en Cafarnaún (Jn 4, 43-54); la curación del paralítico en la piscina de Betesda (Jn 5, 1-18); la multiplicación de los panes y los peces (Jn 6, 1-15); la tempestad calmada (Jn 6, 16-25); la curación del ciego de nacimiento (Jn 9) y el de este domingo V de Cuaresma, la resurrección de Lázaro (Jn 11). Así, los milagros serían siete, con todo su valor simbólico. La segunda conclusión, Jn 21, añade un signo más, la pesca milagrosa. Pero si nos quedamos con la serie primitiva, la resurrección de Lázaro sería la conclusión del septenario taumatúrgico con el que Juan ilustra la naturaleza reveladora de la persona y la misión de Jesús. Y este milagro último significaba también la transición hacia la consumación de la glorificación que Dios hará de su Hijo por medio de su muerte y resurrección. Merece la pena tener en cuenta estos elementos para adentrarnos en el mensaje profundo y definitivo de la resurrección de Lázaro.

VIA CRUCIS DIOCESANO: 22 DE MARZO, CORTES

LECTURAS

  • Ez 37, 12-14. Pondré mi espíritu en vosotros y viviréis.
  • Sal 129. R. Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa. 
  • Rom 8, 8-11. El Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros.
  • Jn 11, 1-45. Yo soy la resurrección y la vida.

El papel que desempeña la Transfiguración en los sinópticos, como transición entre la misión en Galilea y el camino hacia la pasión y muerte en Jerusalén, lo cumple en el evangelio de Juan el milagro de la resurrección de Lázaro. El relato deja sobradas pistas de que la muerte que en realidad está en juego es la del propio Jesús. Si Lázaro irá de la muerte a la vida, por medio de la acción de su amigo y maestro, Él, que es la resurrección, irá de la vida a la vida que ya no muere. Es el trayecto de la misión reveladora del que es Palabra hecha carne, al cumplimiento de lo revelado en su propia muerte y resurrección. Y la vuelta a la vida de Lázaro, fe mediante de sus hermanas, en un contexto de oposición (la de los judíos) que hace real la amenaza de la  propia muerte de Jesús, hace de umbral, de marco que resalta el camino imparable del Señor hacia la vida definitiva. Pero, de cara a la pedagogía espiritual que el Maestro quiere desplegar con sus discípulos, es decir, con nosotros, la fe que media entre la muerte y el milagro que abre la tumba del querido amigo muerto ya cuatro días, se convierte en la experimentación misma de la vida que ya es victoria sobre la muerte.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA. LA NUEVA VIDA PARA CRISTO

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: NUESTROS MUERTOS ESTÁ VIVOS

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: LA LUZ DE LA AMISTAD


HOJA DOMINICAL DIOCESANA




domingo, 8 de marzo de 2026

DOMINGO 15 DE MARZO: IV DE CUARESMA (CICLO A)

El milagro de la curación del ciego de nacimiento, como todos los del evangelio según san Juan, es un auténtico caleidoscopio. No en vano, el cuarto evangelio nunca habla de milagros, sino de signos, pero cada relato de estos signos (y hay ocho si contamos la pesca milagrosa del segundo final de Juan, Jn 21) es un nudo simbólico de significados entrelazados. La ceguera y la visión se relacionan con la superación de la concatenación pecado - enfermedad y con la fe que proporciona a la vez perdón y curación. Pero la fe, a su vez, hay que enmarcarla en el proceso personal de encuentro con Jesús y reconocimiento tanto de su persona y misión salvadora, como de uno mismo y nuestra propia biografía de cegueras impuestas o elegidas. Por eso, además de ser curado, el que era ciego y ahora ve, se halla inmerso en un cruce de interrogaciones sobre lo que signfica que ahora vea: le interrogan los judíos, pero también habrá de confrontarse con el mismo Jesús que intenta que el ciego vea no sólo con los ojos curados, sino con la fe descubierta y pendiente de una afirmación responsable por su parte.

RETIRO ARCIPRESTAL - LUNES 16 DE MARZO 17H. PARROQUIA DE SAN VICENTE DE PAUL

LECTURAS

  • 1 Sam 16, 1b. 6-7. 10-13a. David es ungido rey de Israel.
  • Sal 22. R. El Señor es mi pastor, nada me falta.
  • Ef 5, 8-14. Levántate de entre los muertos y Cristo te iluminará.
  • Jn 9, 1-41. Él fue, se lavó, y volvió con vista
Podemos mirar y no ver, nuestros ojos pueden estar sanos y, sin embargo, no ver. A veces la inmediatez de lo que vivimos, o la distracción y superficialidad de nuestra mirada, nos impiden seriamente percibir lo que nos pasa, comprender por qué y sus consecuencias, descubrir cómo nos afecta a nosotros y a los que con nosotros están. El milagro del ciego de nacimiento apunta a la recuperacion de esta visión más profunda y amplia que llamamos fe. Por la fe, además de conocer los diferentes aspectos de lo que nos rodea y ocurre, encontramos en Dios su horizonte y sentido, su marco de comprensión y el fundamento que evita su disolución en la nada, en meras sensaciones pasajeras. Igual que el árbol no nos deja ver el bosque, la mirada absorta en nosotros mismos, o pegada el problema que nos preocupa, sin contexto ni relación con lo que hemos considerado esencial y transformador, nos impide ver lo vivido como camino hacia Dios.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: LA NUEVA MIRADA PARA VER


COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: TESTIGO DE LA VERDAD


COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: DEJAR DE MIRAR PARA VER


HOJA DOMINICAL DIOCESANA



domingo, 1 de marzo de 2026

DOMINGO 8 DE MARZO: III DE CUARESMA (CICLO A)

La insatisfacción, perenne compañera del ser humano, con su descontento y poso de tristeza, es una fiel alerta de nuestra necesidad de búsqueda, crecimiento y aprendizaje. Cuando esa insatisfacción toca el centro mismo del alma, porque se refiere al sentido mismo de lo que somos, al fin último de toda nuestra vida, sólo una verdad tan radical, total y decisiva como nuestra sensación de estar sedientos o perdidos podrá responderle a la altura de su exigencia de vida auténtica, de plenitud.

SÁBADO 7 DE MARZO RETIRO: LA MISIÓN EN EL CAMINO DE LA CUARESMA

LECTURAS

  • Ex 17, 3-7. Danos agua que beber (Ex 17, 2).
  • Sal 94. R. «No endurezcáis vuestro corazón».
  • Rom 5, 1-2. 5-8. El amor ha sido derramado en nosotros por el Espíritu que se nos ha dado.
  • Jn 4, 5-42. Un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna.

Decía el papa Francisco que el cristiano está llamado a ser un alma cántaro, que se llena para vaciarse. Sólo el agua viva de la comunión con Dios que Cristo nos da puede saciar ese pozo sin fondo que es la insatisfacción permanente que nos constituye. Pero, quedando tan lejos el pozo de Jacob y esta preciosa escena de la samaritana, al que puede comunicarnos el don de Dios ¿dónde lo encontraremos? ¿a qué hora podemos sentarnos y beber de su palabra, su ejemplo y la irradiación de su convivencia con lo divino. Está la escucha atenta de la Palabra de Dios en un meditación orante y comprometedora; también tenemos las celebraciones de la Eucaristía, donde además de la proclamación del Evangelio y la comunión con la vida entregada de Cristo, entramos en contacto con la comunidad, con el cuerpo de Cristo que es su Iglesia; y siempre contamos con el testimonio cotidiano, coherente y admirable de tantos hermanos que siguen a Jesús y lo intentan anunciar con su esfuerzo por amar y servir, compartir y perdonar. Y luego, cuando acudamos a estas citas con el que es agua viva, también nosotros podremos decir como los paisanos de aquella mujer de Samaría: "ahora creemos por nosotros mismos". Y es que, si acogemos en nuestro corazón creyente la vida nueva que Cristo nos da, se convertirá en una corriente de fe y esperanza que podremos, con perseverancia y fidelidad, proclamar en esta hora incierta de la misión evangelizadora de toda la Iglesia.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: EL POZO PARA CALMAR LA SED

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: NO SABEMOS SABOREAR LA FE

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: Y LA VIDA CRECERÁ

HOJA DOMINICAL DIOCESANA






domingo, 22 de febrero de 2026

DOMINGO 1 DE MARZO: II DE CUARESMA (CICLO A)

El rostro de Jesús resplandecía, brillaba como el sol, para que admiremos como se refleja la gloria de Dios en el rostro de las personas, de todas las personas, sea cual sea su edad y su biografía. Porque por encima de nuestras respectivas trayectorias personales y por debajo de lo que somos cada uno, sigue latiendo el pulso de la impronta divina, de la dignidad que nos da ser hijos de Dios. La Transfiguración es del hombre Jesús como Hijo amado del Padre, pero por su mensaje, por su Buena Nueva, a todos alcanza esa luminosidad que nos da ser amados por Dios y estar llamados a hacer presente ese amor en el mundo.

SÁBADO 7 DE MARZO: RETIRO 

"LA MISIÓN DIOCESANA"

LECTURAS

  • Gen 12, 1-4a. Vocación de Abrahán, padre del pueblo de Dios.
  • Sal 32. R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. 
  • 2 Tim 1, 8b-10. Dios nos llama y nos ilumina.
  • Mt 17, 1-9. Su rostro resplandecía como el sol.

Hay un momento en la vida en que, tras haber madurado sentimientos que van de la euforia a la decepción, de la pletórica afirmación de las propias energías a la más desoladora vulnerabilidad, se siente una infinita ternura por tus congéneres, por todas las personas, por el ser humano. Ese, justo, es el instante en que ves transfigurado en el rostro del hombre la gloria divina, pues no otra cosa que ternura, compasión y complicidad siente Dios por nosotros. Al menos eso quería decirnos la muerte de Jesús y su resurrección por el Padre. Como los apóstoles elegidos vieron resplandecer con luz divina el rostro de su maestro, que ya se encamina hacia Jerusalén y hacia su cruz, así también nosotros podemos percibir en las arrugas de los rostros ancianos, como en la tersa piel de niños y jóvenes, la bondad del que nos creó y su bondadosa intención de encontrarse con nosotros. La Transfiguación del Señor en el monte de la revelación, de la consumación de la Ley y los Profetas, nos lleva hasta la manifestación de los misterios más decisivos para el sentido de la vida en las caras cansadas, alegres, asustadas, impacientes... de nuestros hermanos, que lo son porque con ellos compartimos el designio divino de ser su imagen, de estar hechos a su semejanza. No hay que darle muchas vueltas más para comprender que, entonces, cuando vemos el trasunto glorioso y celestial que hay en nosotros, la fraternidad, la solidaridad, la compasión, la caridad, no son sino nuestra mejor manera de saludar y reverenciar esta impronta del que nos creó con el trato justo para con el prójimo, que reconocemos como parte del mismo origen y compañeros del mismo destino.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: LA MONTAÑA PARA ESCUCHAR A DIOS

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: ESCUCHAR A JESÚS EN LA SOCIEDAD ACTUAL

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: MÁS ALLÁ DEL VALLE

HOJA DOMINICAL DIOCESANA


CUARESMA EN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN




miércoles, 18 de febrero de 2026

DOMINGO 22 DE FEBRERO I DE CUARESMA (CICLO A)

Para elegir las rutas que conducen a la meta hay que descartar los caminos inviables, las carreteras cortadas. Jesús así lo hace en su tiempo de discernimiento en el desierto. Las tentaciones no sólo significan la elección de la vía de la salvación que pasa por la obediencia y confianza en el Padre, por la mirada altruista y generosa, por la superación del individualismo y el egoísmo. Esa elección supone otras tantas renuncias, el rechazo de aquellos itinerarios que sólo llevan a uno mismo y pasan de largo ante el dolor del hermano, las causas comunitarias, la ética de la sinceridad para con uno mismo y con Dios. 

MENSAJE DEL PAPA LEÓN XIV PARA LA CUARESMA 2026

LECTURAS

  • Gen 2, 7-9; 3, 1-7. Creación y pecado de los primeros padres.
  • Sal 50. R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
  • Rom 5, 12-19. Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia.
  • Mt 4, 1-11. Jesús ayuna cuarenta días y es tentado.

Cuando, como hizo Jesús en el desierto de las tentaciones, elegimos por la fidelidad a Dios y su plan de salvación, no elegimos entre el bien y el mal, sino entre lo peor y lo mejor. No nos limitamos a evitar los senderos torcidos y abocados al fracaso del materialismo, la vanagloria y el egoísmo, sino que apostamos por la vida que se entrega generosamente y se emplea, con abnegación, en amar, servir y perdonar. Este es el itinerario que tiene sentido, que llega a la meta, que nos conduce a la complicidad con el plan divino de vida plena, de amor verdadero, de verdad salvadora. La Cuaresma, como a Jesús el tiempo del desierto y la preparación de su misión evangelizadora, debe ayudarnos a descartar caminos cortados, elegir la vía que Cristo eligió y, con Él y por Él, andar los pasos de la caridad y la compasión. No es un esfuerzo heroico, sino fruto de la constancia, la confianza en Dios y el apoyo en la comunidad que, a nuestro lado, intentará vivir este tiempo de concentración, oración y discernimiento, este tiempo de salvación.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: EL DESIERTO PARA DISCERNIR

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A PAGOLA: FIELES A JESÚS EN MEDIO DE LAS TENTACIONES

COMENTARIO AUDIVISUAL DE VERBO DIVINO: TENER O SER

HOJA DOMINICAL DIOCESANA

CUARESMA EN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN







domingo, 15 de febrero de 2026

18 DE FEBRERO: MIÉRCOLES DE CENIZA

El que nos dijo que somos sal y luz, también nos advirtió de que fácilmente corrompible es cuanto somos. Por eso, los cristianos, que tenemos grabada en la memoria de discípulos la recomendación del maestro para que perseveremos en la oración, el ayuno y la limosna; para que procuremos la autenticidad del que no vive de cara a la galería, debemos tomarnos muy en serio y con la voluntad bien dispuesta las ocasiones de preparación, concentración y recogimiento. La Cuaresma, como el Adviento, nos ayudan a vivir nuestro tiempo como tiempo de salvación, y a eso nos aprestamos con la "determinada determinación" de que sea el día de la salvación.

MENSAJE DEL PAPA LEÓN XIV PARA LA CUARESMA 2026 

LECTURAS

  • Jl 2, 12-18. Rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos.
  • Sal 50. R. Misericordia, Señor, hemos pecado.
  • 2 Cor 5, 20 — 6, 2. Reconciliaos con Dios: ahora es tiempo favorable.
  • Mt 6, 1-6. 16-18. Tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Una visión excesivamente doctrinal o espiritualista de la fe escamotea su carácter de proceso permanente, de experiencia vital y aprendizaje integral, pues afecta a los sentidos, la inteligencia, las emociones y las actitudes morales. Jesús no era un profesor a distancia, ni sus discípulos lo eran a tiempo parcial. Jesús es un maestro de vida, de la vida que merece la pena, la vida con pretensiones de sentido, verdad y plenitud. Y la vida no puede enseñarse más que compartiéndola. Sus discípulos aprenden conviviendo con el Maestro, colaborando en su misma misión, adentrándose en su íntima vivencia de comunión con Dios. Aunque tengamos, y de hecho necesitamos, tiempos especiales para intensificar nuestras aptitudes de discípulos del Señor, como lo son la Cuaresma y el Adviento, o los retiros, ejercicios espirituales y otras iniciativas de oración y meditación, en el seguimiento de Cristo, la vida toda es "tiempo favorable", "día de la salvación". 

Para esta Cuaresma os proponemos un itinerario marcado por los cinco domingos. Partimos del mismo punto de no retorno donde maduró su misión el que nos guía y acompaña. En el desierto, Jesús descubre y nos muestra caminos que no tienen salida, por los que no avanzaremos si queremos ir con Él: son las vías muertas del materialismo inmediatista; la búsqueda compulsiva de reconocimiento y aprobación; la idolatría del ego y la clausura de expectativas en el individualismo. Son direcciones cortadas porque acaban en nosotros mismos, porque no miran hacia el horizonte de la vida nueva que Dios nos da, sino que mueren en las satisfacciones a corto plazo y en raciones unipersonales.

¿Qué caminos, qué rutas sí conducen hacia el Reino de Dios, en la dirección de las bienaventuranzas y el amor fraterno? Pues, en primer lugar la rendida admiración por el reflejo de la gloria de Dios en el rostro de las personas, que son la cara visible del misterio que nos constituye, aunque sea bajo la débil envoltura de nuestra pequeñez y fragilidad. También está la acción de llenarnos para vaciarnos, de sentirnos interamente habitados por Dios para comunicarlo a nuestros hermanos con las palabras creíbles de la caridad y la solidaridad. En este itinerario, puesta la mirada en la dirección hacia la que camina el que va delante y primero, Jesucristo nuestro Señor, tendremos que mirar para ver y ver más allá de lo que nos obsesiona o nos despista.  Gracias a que hemos adoptado una visión más amplia y profunda, podremos tener como meta y estímulo para caminar, la radiante espectativa de la vida que vence a la muerte, de la resurrección que da plenitud a lo vivido y energía a nuestros pasos hasta llegar a ella. Porque, si con Marta y María creemos que Jesús es la resurrección y la vida eterna, viviremos para no morir a cada momento, moriremos para vivir siempre y siempre por la misericordia de Dios.

CALENDARIO CUARESMAL DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN







domingo, 30 de marzo de 2025

DOMINGO 6 DE ABRIL: V DE CUARESMA (CICLO C)

Este pasaje tan importante y querido de la mujer adúltera (Jn 8, 1-11), importante y querido porque expresa de manera radical la apuesta de Jesús por la misericordia, parece ser que se añadió posteriormente, no se sabe cuando, al cuarto evangelio. Siendo el evangelio de Juan una obra cuyo resultado final supone hasta tres redactores con sus respectivas añadiduras, no desentona esta adicción. Pero, en este caso es posterior a la elaboración completa del evangelio. Aún con esas, por fortuna, aquí lo tenemos, con su clara inclusión de todos bajo la influencia del pecado (que nos recuerda lo que leímos en Lucas el tercer domingo de Cuaresma) y la consiguiente desautorización de una pretendida superioridad moral en virtud de la identidad o pertenencia religiosa: es más coherente e inteligente, es más realista ser comprensivos e indulgentes.

LECTURAS

  • Is 43, 16-21. Mirad que realizo algo nuevo; daré de beber a mi pueblo.
  • Sal 125. R. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
  • Flp 3, 8-14. Por Cristo lo perdí todo, muriendo su misma muerte.
  • Jn 8, 1-11. El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.

La misericordia, según el tenor de estra tradición independiente, no se debe exclusivamente a la bondad y el desbordamiento del amor. Es cosa también de justicia, una justicia mayor, de una sabiduría superior, una comprensión más  integral y humanista del humano proceder, pues habiendo pecado todos, no estamos en condiciones de condenar, sino de ejercer la misma clemencia que necesitamos. Es una misericordia entrañable, cordial, pero también inteligente y proporcionada con la universalidad del pecado y la difícil imparcialidad con la que podríamos juzgar la conciencia de los demás. Ni que decir tiene que el hecho de que sea una mujer la acusada, fortalece el carácter de justicia superior como efecto de la aplicación de la misericordia. Aunque también es justo reconocer que la Ley de Moisés condenaba a muerte tanto al adúltero como a la adúltera (Lv 20, 10; Dt 22, 22-24) Razón de más para apuntar a la intencionalidad del texto al aludir sólo a una acusada y querer así defenderla de la tendencia sultural a la discriminación de la mujer. Y junto a todos estos aspectos, la afirmación del efecto educativo, transformador, que debe tener la experiencia de la misericordia: "en adelante no peques más".

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: CARIDAD

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: JESÚS AMIGO DE LA MUJER

COMENTARIO AUDIOVISUAL DE VERBO DIVINO: UNA LLAMADA AL PERDÓN Y LA CONVERSIÓN


HOJA DOMINICAL DIOCESANA



jueves, 27 de marzo de 2025

DOMINGO 30 DE MARZO: IV DE CUARESMA (CICLO C)

 

Lucas administra con prodigalidad el carácter misericordioso de Jesús y su Evangelio. Como esas ambulancias que sor Lucía Caram está llevando a Ucrania, este evangelista va repartiendo árnica y dispensando analgésicos a lo largo de toda su versión de la vida y mensaje de Cristo. Suaviza la imagen deplorable que Marcos va dibujando de los discípulos, quita hierro a la inquina anti judía de Mateo y de Juan, matiza y elimina aspectos duros de la pasión del Señor, introduciendo el perdón como última enseñanza de Maestro en la cruz..., todo un dispendio de ternura y compasión desborda en este evangelio y para muestra, sus parábolas de la misericordia (Lc 15): la oveja y la moneda perdidas, el buen samaritano y la de este domingo, el hijo pródigo. Cuatro reencuentros: el hijo menor reencuentra un padre; el padre recupera un hijo; el hermano mayor es advertido de que tiene un hermano y todos reencontramos el sentido más profundo de la vida y de la fe cristiana, la misericordia, el perdón, la ternura, la compasión.

LECTURAS

  • Jos 5, 9a. 10-12. El pueblo de Dios, tras entrar en la tierra prometida, celebra la Pascua.
  • Sal 33. R. Gustad y ved qué bueno es el Señor.
  • 2 Cor 5, 17-21. Dios nos reconcilió consigo por medio de Cristo.
  • Lc 15, 1-3. 11-32. Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido.

En nuestro itinerario cuaresmal, la parábola del hijo pródigo, tras haber compartido con Jesús su decisión en favor de un mesianismo teocéntrico y servicial frente a las tentaciones del triunfalismo y la auto referencialidad; luego de contemplar la transformación que Jesús y los discípulos experimentan en la Transfiguración como anticipo y sentido de la vida que vencerá el odio y la muerte; después de la advertencia de que la conversión no es necesaria sólo para los pecadores rematados, sino para todo seguidor que quiera dar fruto... viene ahora el contenido al que apuntan la decisión, la transformación y la renovación de nuestra conversión permanente: el amor. Un amor que se concreta en el perdón y nos permite reencontrar nuestra identidad y vocación más profundas, la de hijos y hermanos entrelazados por la misericordia. Un amor que como nos decía muy acertadamente nuestro obispo electo en su mensaje de saludo a la diócesis, tiene rostros y nombres. Es el reencuentro de la concreción, realismo y cotidianidad del amor verdadero, como el que Dios nos tiene, como el que Jesucristo nos propone.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA: PERDÓN

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA: CÓMO EXPERIMENTA JESÚS A DIOS

COMENTARIO AUDIVISUAL DE VERBO DIVINO: PONTE UNA NARIZ ROJA

HOJA DOMINICAL DIOCESANA



8 DE AGOSTO: SANTO DOMINGO DE GUZMÁN; XIX DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO (CICLO A)

  LECTURAS 1 Re 19, 9a 11-13a Salmo 84, 9ab-10. 11-12. 13-14 R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. Rom 9, 1-5 Mt 14, ...