domingo, 16 de agosto de 2026

DOMINGO 23 DE AGOSTO: XXI DE TIEMPO ORIDINARIO (CICLO A)


Potestas clavium, el poder y la autoridad de las llaves que Jesús concede a Pedro es dependiente de la confesión de fe, de la fidelidad en el seguimiento, de la respueta positiva e incondicional al  llamamiento de Jesús para que le sigamos. Y el que nos llama, al que seguimos y nos concede tanta potestad, es el que da la vida por sus ovejas, el que está como quien sirve, el que predicó que el Reino estaba abierto para todos, con tal que queramos entrar, asistir a su generosa invitación. Por eso, no se puedes utilizar las llaves de la Iglesia para cerrar, expulsar y condenar. Aquí siguen resonando las palabras del papa Francisco cuando habló de una Iglesia de puertas abiertas en la que quepan todos, todos, todos.

LECTURAS

  • Is 22, 19-23
  • Salmo 137, 1-2a. 2bcd-3. 6 y 8bc R/. Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos.
  • Rm 11, 33-36
  • Mt 16, 13-20

La confesión de Cesarea de Filipo (Mt 16, 13 - 20; Mc 8, 27 - 30; Lc 9, 18 21), en la que Pedro se gana por su felidad y arrojo confesante la primacía entre los apóstoles, la confirmación de que su fe y entrega a Jesús le convierten en piedra para cimentar la Iglesia, está incompleta sin la secuela contradictoria de la oposición del mismo Pedro al destino sufriente de su Señor (Mt 16, 21 - 28; Mc 8, 31 - 33). Curiosamente, Lucas omite el renuncio del príncipe de los apóstoles, conforme a su intención de suavizar en lo posible la imagen negativa del progresivo declive de los discípulos. Sin embargo, Mateo, que es el evangelio petrino por excelencia, el que con más contundencia recoge en este pasaje la autoridad propia de Pedro, no sólo no evita consignar la renuencia al seguimiento hasta la cruz del que acaba de ser nombrado respaldo de sus hermanos, sino que le advierte de que también es piedra de escándalo. 

Luego, es matizado Mateo a la hora de afirmar una cosa y la contraria. Tal vez así nos anima a comprender y vivir la íntima dialéctica entre lo que exige el Evangelio de Jesucristo y da alma a su Iglesia, y la realidad frágil y fallida que tantas veces somos los que intentamos ser cristianos. Como Pedro confesamos y renunciamos, afirmamos para luego desmentir con nuestra huida del compromiso y la coherencia con lo que Cristo no enseña y ejemplifica en su vida entregada. Mateo es el único evangelista que recoge el término Iglesia ("ekklesía", asamblea). Y lo hace tres veces. Aquí, con el determinativo "mi Iglesia", con el que Jesús expresa su íntima unidad y pertenencia recíproca entre Él y "su Iglesia". Y también lo usa dos veces en Mt 18, 15 - 17 en el contexto de los consejos para la vida comunitaria: 

Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.
Aquí, por dos veces, "iglesia", ekklesía, alude a la comunidad dentro de la cual hay que resolver los conflictos, porque es la fraternidad la que da cuerpo a esa comunidad, y no el poder, ni la ambición. El discurso comunitario del capítulo 18 está precedido precisamente por una pregunta sobre la autoridad: "¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?" (Mt 18, 1). En esta ocasión, la autoridad para verificar la corrección fraterna y propiciar la reconciliación es dada a la comunidad, a la Iglesia. Y bajo esa premisa, deberíamos interpretar que el poder de las llaves concedido por Jesús a Pedro en respuesta a su confesión de fe y no retirado a pesar de su añagaza de sedición, está intimamente ligado a la comunidad dentro de la cual ha de ejercerse como servicio y testimonio de perseverancia. Seguimiento fiel del Maestro, con la coda de la fidelidad también a la cruz y el compromiso abnegado es la fuente del poder de las llaves. Edificar la comunidad como hermandad de iguales e igualmente corresponsables todos de la misión de la Iglesia, del anuncio del Evangelio, es su fin, su objeto, su justificación.

LECTIO DIVINA DE SAN ISIDRO DE ALMANSA

COMENTARIO EVANGÉLICO DE J. A. PAGOLA



No hay comentarios:

Publicar un comentario

DOMINGO 23 DE AGOSTO: XXI DE TIEMPO ORIDINARIO (CICLO A)

Potestas clavium , el poder y la autoridad de las llaves que Jesús concede a Pedro es dependiente de la confesión de fe, de la fidelidad en ...